Lista de pendientes

Autor: Juan Pablo Ospina Valencia

Twitter: @juos_410
Instagram: @juanpa_410

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal web.

Parece que lo besos, los abrazos, las visitas, incluso los saludos han desaparecido de nuestra vida diaria.  Socialización… vaya si hemos aprendido a darle valor, sentido y sobre todo propósito a esta palabra. En algunos países el confinamiento apenas comienza, en otros la cuarentena se está desescalando, otros tantos van apenas por unos cuantos meses de encierro; pero lo cierto es que la gran mayoría, por no decir todos, extrañamos esa poco apreciada normalidad de salir a la calle sin tener que prepararnos como si fuéramos a un campo de batalla. Qué distópico se siente entrar a 3 reuniones de trabajo en un solo día sin mover un pie fuera de nuestra casa, qué frívolo es cantar los cumpleaños a través de una pantalla, qué nostalgia produce hacer visitas desde una videollamada sin podernos abrazar, qué impotencia nos recorre despedir a un ser querido desde lejos si darle un último adiós.

La cuarentena me ha demostrado que es verdad eso que dicen de “no dejar para mañana lo que se puede hacer hoy”, porque tal vez mañana no se pueda. Por eso (y aunque no es año nuevo porque con el covid ya no se sabe si llegaremos al 2021) he decidido hacer mi propia lista de pendientes y compartirla con ustedes.

1. Pasar tiempo de calidad conmigo mismo. Se vale aislarse, se vale querer estar solo, se vale encontrarse conmigo mismo. Yo solito puedo ser mi mejor compañía (espero que la próxima vez sea por voluntad propia y no por cuenta de una pandemia).

2. Estampar una camiseta con una advertencia de abrazos. Según los expertos va a pasar algún tiempo luego de la emergencia para que nos podamos volver a abrazar, pero, ya nos dimos cuenta que hasta el más amargado de todos nosotros los extraña. Cuando salga a la calle me podrán identificar por mi camiseta que diga: “Abrazador compulsivo. Acérquese bajo su propia responsabilidad”.

3. Pasar del formalismo a la intención. Expresiones como “¿cómo estás?” y “cuídate” las he dicho en conversaciones presenciales y chats de WhatsApp por inercia, después de semejante aislamiento vale la pena en serio preguntarle a los demás cómo están no por formalismo sino porque de verdad sea importante para nosotros saberlo.

4. Hacer nada sin remordimiento por no estar haciendo algo productivo. Otra de las enseñanzas del aislamiento es lo sobrevalorado que tenía el concepto de productividad. Dónde carajos dice que tengo que estar permanentemente ocupado tratando de acabar con el hambre en el mundo o buscando la vacuna para curar el Covid. A veces hacer nada es lo más productivo que puedo estar haciendo, no por el mundo, sino por mí mismo.

5. Adiós al optimismo permanente y repugnante. Es imposible estar 10/10 en la escala anímica todo el tiempo. Mi camiseta con alerta de abrazos irá acompañada de su respectiva gorra que advierta: “Desconfío de las personas optimistas 24/7”. Estar así de alegre y motivado en todo momento y lugar no es de Dios, o por lo menos no es normal, o por lo menos no es emocionalmente saludable.

6. Extrañar, llamar, visitar, amar; voy a pasar del dicho al hecho. Las aplicaciones de mensajería y de videoconferencias me tienen hasta la coronilla. Cuando se levante este encierro preventivo no basta con decir te amo o te extraño o te quiero ver. Va a ser el momento de demostrar todo eso que dije en cientos de chats y poner manos a la obra. Se acabó el tilín tilín y llegó el momento de las paletas.

7. Dejar de buscar complacer a los demás. No sé de dónde salió esa necesidad patológica de buscar la complacencia y la validación de los demás. Al único a quien debo complacer y de quien espero su consentimiento es de mí mismo, y de nadie más. Si voy a hacer algo va a ser porque a mí me gusta, porque me motiva, porque en su momento me hace sentir bien (así después de me cuenta que la embarré). Voy a llorar, reír, cantar, bailar, viajar, gritar, saltar, patalear y todo lo que se me dé la gana. ¿Por qué? Pues porque puedo, quiero; y así me de miedo no pienso quedarme con la duda de cómo se sentiría hacerlo. Además, como dicen en un comercial de toallas higiénicas: “No necesito tu aprobación”.

8. Reinventarme todos los días. Reinvención, reinvención, reinvención. Esa palabrita que al principio me sonaba tan bonita ya me tiene mamado. Llevo más de 50 días escuchándola hasta 2 y 3 veces diarias, como mínimo. Pero, sin saberlo todos los días antes y durante la cuarentena me he estado reinventado. No he aprendido un nuevo idioma (aún), no he leído ni escrito ningún libro (aún), no he tenido una idea de negocio innovadora (aún), no he descubierto la vacuna que acabe la pandemia (y no creo que lo haga); pero todos los días cuando me acuesto por las noches estoy seguro que no soy el mismo que se levanta en las mañanas. Cuando se levante la cuarentena, prometo ser más consciente que no tengo que hacer cambios radicales para reinventarme, que solo me basta con tener claro que el mismo que se acuesta en las noches no es el mismo que se despierta en las mañanas.

9. Leer esta lista todos los días. Puede que no para llevar a cabo cada punto al pie de la letra, pero sí para recordarme el por qué cada una de estas cosas, del valor que tienen y para tener siempre presente que no importa el día ni el lugar, siempre voy a tener algún pendiente por hacer o reflexionar de mi lista.

Para finalizar sólo me resta decir que por más que lo deseemos no nos conviene regresar a la normalidad, una normalidad que creímos estaba bien, pero, en realidad estaba toda mal. Mi lista de pendientes post cuarentena será un constante recordatorio que todos los días, cada momento y cada lugar, junto a cada persona y viviendo cada experiencia se conviertan en una nueva normalidad, a la cual no tenga tiempo siquiera de acostumbrarme para luego no tener que extrañarla como muchos lo estamos haciendo en estos momentos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s