Cartagena: el triunfo de la inexperiencia

Autora: Yakellys Arellano

Instagram: @kellysyll

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente de la autora y no representan la línea editorial del portal web.

A pesar de sus hermosas playas, sus imponentes murallas y caluroso clima, Cartagena no puede esconder la crisis administrativa que por años ha mantenido al municipio estancado en la pobreza como en la  perpetuación del privilegio para una parte de la población. La renuncia de Campo Elías Teherán al cargo de alcalde por motivos de salud en 2012, conllevo a 8 años llenos de escándalos de corrupción, destituciones, elecciones atípicas y al detrimento de La Heroica. 

El 27 de octubre de 2019, William Dau Chamatt venció a 11 candidatos  en las elecciones regionales para la Alcaldía de Cartagena, entre los que se encontraban figuras prominentes de la élite política cartagenera. Lo sorprendente  de este hecho es que Dau no contó con banners ni publicidad en paredes, radio o televisión local, tampoco se le vio repartiendo folletos o en grandes vallas publicitarias. Sin embargo, logró reunir más de 80 mil votos, venciendo así a William Garcia Tirado, quien se veía plasmado por toda la ciudad. Es aquí donde surge la pregunta:  ¿Cómo logró el candidato, al que ni los medios nacionales mencionaban, derrotar a la poderosa maquinaria política de los demás participantes? 

Tomado de: eluniversal.com

Luego de años de lo mismo y de un sentimiento general de insatisfacción en la población cartagenera, llegó el momento de elegir a un nuevo alcalde para la ciudad. Era de esperar que se presentaran candidatos como William Garcia, Yolanda Wong -quien ya antes había sido alcaldesa designada y que fue suspendida de su cargo por entregar contratos a dedo-, Fernando Araujo, Sergio Londoño -designado alcalde cuatro  veces por el presidente Juan Manuel Santos-; entre otros. Pero en un mar de propuestas similares y vacías, las redes sociales se encendían por el tractor Dau -forma en la que se le conoce al actual alcalde en las redes- llamándolo loco por hablar sin tapujos y denunciar los secretos políticos de la ciudad. Su movimiento en sitios como Facebook e Instagram, atrayeron a más y más votantes, incluso a aquellos que estaban indecisos. 

Fundador del movimiento Salvemos a Cartagena, William Dau se presentó como la alternativa, lo que la ciudad necesitaba con urgencia para acabar con años de crisis y exponer a los malandrines. En teoría, Dau se convirtió para los cartageneros en el caballero vestido de armadura que necesitábamos para combatir el monstruo de la corrupción. No podemos negar que este personaje despertó un nuevo sentimiento en la ciudad, pues volvió a encender las llamas de la esperanza y lucha del pueblo, que todavía cree que El Corralito De Piedra tiene salvación. 

Desde su posesión, el 1ero de enero de 2020, hasta la fecha muchos han sido los escándalos en los que ha estado involucrado Dau. Desde demandas que lo han puesto en la cárcel por unos días gracias a sus, algunas veces, impertinentes comentarios, hasta discusiones con el Concejo de la Ciudad en sesiones virtuales; y  para rematar el escenario que le tocó gobernar -porque no era suficiente con la pobreza y el desfalco del presupuesto para obras en la ciudad- la pandemia por el COVID-19 ha puesto algunos de sus planes en paro, redirigiendo su atención al  fortalecimiento de la red hospitalaria como al control del brote de la enfermedad en la ciudad. 

Tomado de: cronista.com

No podemos engañarnos, Dau no es un experto en política, sí es abogado, pero no había tenido experiencia en el ámbito político antes, aunque sí en el campo administrativo  e incluso eso jugó a su favor en época de elecciones, ya que en conversaciones con otros cartageneros llegue a escuchar: “Cartagena no necesita otro político, Cartagena necesita un buen administrador”, y en ese entonces, no pude hacer más que estar de acuerdo, porque Cartagena necesitaba y sigue necesitando un cambio. 

A William Dau y a su equipo administrativo por un lado le llueven críticas por el manejo de la pandemia, tanto porque los casos siguen aumentando como por  ponerse a discutir con el Concejo en una situación en la que tienen que estar unidos, dando así una mala imagen. Pero hay que recordar, los casos siguen aumentando porque la gente sigue saliendo -algunos por necesidad,  otros por simple ociosidad- la red hospitalaria en Cartagena ya era un desastre antes de que empezara su mandato, el Concejo de Cartagena desde  inicio de año ha puesto piedras y palos en el camino del alcalde, por si no fuera poco, Cartagena es una ciudad donde reina la informalidad, donde seguir la cuarentena de forma estricta es privilegio de unos pocos, mientras los que luchan por conseguir el día a día para sus familias tienen que arriesgar su vida. Todos estos factores tienen que considerarse al hablar de la situación. 

Hay que aceptar, porque no hay que ser complacientes con todos los gobiernos, que algunas medidas que se han tomado han sido desafortunadas, y el constante cambio del famoso pico y cédula ha traído descontento en la población, pero es que no se puede ni  se va a poder complacer a todas las personas. Tenemos que recordar que los problemas en la ciudad no nacieron con Dau. ¿Cómo va a hacer algo si hay obstáculos en su camino? Aún mejor,  ¿realmente se es tan inocente como para creer que seis meses son suficientes para empezar a ver resultados? A veces pecamos por impacientes.

Tampoco es justo esperar que alcalde solucione todos los problemas que tiene la situación, ¿por qué? Porque la corrupción, la raíz de toda la crisis de la ciudad,  no nace solo desde la alcaldía, viaja por otras ramas, los funcionarios de las entidades públicas, el Concejo de la Ciudad hasta que llega los ciudadanos que venden su voto por el dinero que les brinda uno o dos días de comida. No es un trabajo de solo cuatro años ni un trabajo que se detiene cuando William Dau ya no sea alcalde porque todos podemos escribir comentarios en redes sociales y criticar con la mano en el pecho, argumentando que el alcalde traerá la salvación, pero se nos olvida que los ciudadanos del común también contribuyen al cambio.

2 pensamientos

  1. Estoy de acuerdo con las tesis planteadas en esta columna, muy bien escrita, qué buen título. Cartagena realmente necesita el esfuerzo de toda la población para limar sus asperezas.

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  2. Estoy de acuerdo con las tesis planteadas en la columna, muy bien escrita, qué buen título. Cartagena realmente necesita el esfuerzo de toda su población para acabar con la corrupción y limar las asperezas.

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