¿De quién es la mayor responsabilidad, de las editoriales o los escritores?

Autor: Brayan Latorre

Instagram: @brayan_la_torre
Twitter: @BrayanLatorre

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal web.

En mis columnas sobre la literatura y el arte he tocado dos puntos claves y son: la posibilidad de que desaparezca en su calidad, propia de su esencia y de la belleza que a todo arte representa, y el desafío histórico ante dicho proceso evolutivo, pues no fuera un desafío si no fuera evolutivo, ya que ese es nuestro desafío: convertir el posible problema y amenaza de involución en una oportunidad de evolución. Esto último, lo desgloso de mejor manera en la columna “La literatura: el desafío histórico del arte”. Y lo traigo a mención nuevamente a causa de una gran inquietud: ¿De quién es la mayor responsabilidad de asumirlo, de las editoriales o de los escritores? 

https://lh6.googleusercontent.com/tDTuq1RNyAh4EdBU74NXyBXSpb5OJiF_zi-HR-1FqPFlTkA6DEAXWIe7MZDYfh_od58NEkVC8XM4imEtdRCgwSUD8_fOemuSU5bzkXyhhZQ9JVFJUd3tWnZzXkAVuzTxaYAEgnB7
Tomado de: bing.com

En cuanto a las editoriales, deben aprovechar las ventajas de la modernidad para que el arte literario siempre sea un renacimiento humanístico y no lo contrario, porque sólo así habrá mejores escritores y sobre todo mejores lectores, debido a que el problema nunca ha sido la cantidad, sino la calidad. Aunque no precisamente funciona así cuando se habla de dinero –que es su interés fundamental– y como empresas que son, se comprende, sólo que se olvidan de que precisamente como compañías, les faltan muchas estrategias; por ejemplo, invertir en talleres literarios, escuelas de creación literaria y múltiples medios de formación para los que la creatividad les alcance –más que pensar en que no tengo recursos para ello es buscar alternativas que satisfagan la necesidad con lo poco que se tiene o que se pueda obtener– y así logren atraer a jóvenes y a potenciales escritores al mundo de la escritura, formándolos para que la literatura nunca muera. 

Sin embargo, el verdadero desafío y la mayor responsabilidad bien podemos prever que son para nosotros los escritores y en todos los campos para los artistas a nivel general, precisamente en vista de la paupérrima eficiencia y eficacia de las editoriales y productores; cada escritor o artista repensando y reinventando la manera de cómo surgir, así como se ha hecho con los medios de auto-publicación y coedición en la escritura, tal como el libro de mi autoría (cuya portada  se puede observar) con lo que resalto que más que cualquier interés, se debe pretender el beneficio al mundo a través del arte de las ideas, porque eso es el arte en sí: ideas, sólo que bien expresadas, con asertividad y con un fin de progreso y de paz social. Las estrategias deben ser creativas y recreativas, porque la recreación no es sólo diversión, es como la misma palabra lo indica: volver a crear y qué mejor que dando nuestras opiniones, expresándose, por ejemplo en espacios como estos, en los que se demuestra que siempre habrán maneras de dar la cara por la sociedad respaldando la crítica con el objetivo de un constructo humanista y social en el que no se siga deshumanizando el ser.  

Tomado de: ibukku.com

Por eso, no está demás decir que así me he dirigido en crítica hacia las editoriales clásicas y hacia su sistema de ataque mortal, y no lo he hecho precisamente ni solamente por mí, mas bien en representación de muchos escritores noveles o inéditos a los que les invito a persistir y a que no sólo insistan por publicar, además que ratifiquen de forma irónica a las editoriales que el arte no tiene precio debido a su inmenso valor cualitativo frente a la poca valoración monetaria que se le da, luchando de tal modo que no le demos más valor a ese desprecio del mercado y de los intereses ajenos, sino que esperemos a que el precio y la riqueza lleguen con el tiempo y con el esfuerzo, porque son importantes desde luego, pero es así cómo funciona y lo más importante entre todo es que mientras no dejemos de escribir y las letras al igual que las grandes ideas no mueran, publiquemos o no, ganemos o perdamos, nos lean o no, nos reconozcan o nos ignoren, nos alaben o nos desprecien, los escritores no moriremos, los artistas tampoco, por ende la literatura ni el arte tendrán por qué morir. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s