Empresas colombianas en cuarentena

Autor: Jhonatan Alzate

Instagram: @jhona.alzate

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal web.

La pandemia ha traído consigo no sólo afectaciones devastadoras en términos de salud, sino que también ha afectado a la economía en todas sus aristas, y las empresas en Colombia, en especial las Mipymes (Micro, pequeñas y medianas empresas), no son la excepción, han sido seriamente perjudicadas puesto que se han visto obligadas a detener sus actividades debido a las medidas tomadas por el Gobierno Nacional para mitigar la pandemia. Esto ha generado en dichas empresas una considerable reducción de sus ganancias y, por consiguiente, serias dificultades al momento de pagar sus nóminas.

Tomado de: portafolio.co

Según la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (ACOPI), las Mipymes generan unos 8,3 millones de empleos y representan el 99% de las empresas en Colombia, de ahí su relevancia económica para el país. Es por eso que, dados los obstáculos presentados, el Gobierno Nacional optó en primera instancia, por la habilitación de líneas de crédito como estrategia principal de apoyo a las Mipymes. No obstante, estas instituciones fueron duramente criticadas por diversos economistas en tanto resultaba incongruente creer que las empresas accederían a créditos en momentos de incertidumbre y de  crisis como los que estamos viviendo en el presente.

Ahora bien, dichas líneas de crédito resultaron inconvenientes porque, por un lado, hubo poca demanda de las mismas y, por otro lado, la oferta de estas presentó diversos problemas. En otras palabras, los procesos burocráticos que se generaron para otorgarlas, en vez de facilitar los trámites, los dificultaron, y los bancos comerciales, por su parte, hicieron caso omiso a la baja en la tasa de interés que hizo el Banco de la Republica y, por el contrario, aumentaron sus respectivas tasas de interés o las mantuvieron sin ninguna modificación.

Tomada de: minhacienda.gov.co

Producto de una constante presión ejercida desde diversas orillas sobre el Gobierno Nacional para que subsidiara las nóminas de las Mipymes, el 6 de mayo, en una alocución televisada, el presidente de la república, Iván Duque, anunció que el Gobierno subsidiaría el equivalente al 40% de un salario mínimo, a todos los trabajadores de las empresas colombianas que hubiesen presentado una reducción en su facturación del 20% o más. Sin embargo, sólo hasta 15 días después de aquel anuncio, los bancos tuvieron el formulario para empezar a tramitar el subsidio, es decir, este empezó a ejecutarse, realmente, dos meses después de iniciada la cuarentena nacional.

A pesar de que el proceso de otorgamiento de subsidios a la nómina ya se encuentra en marcha, parece configurarse en un instrumento insuficiente para tratar la situación de las Mipymes debido al retraso con el que se efectuó. Además, teniendo en cuenta todos los requisitos que se les solicitan a las empresas para poder acceder al programa, es muy probable que muchas de ellas se queden por fuera del mismo pues no tienen la capacidad para implementar a tiempo cada una de las condiciones estipuladas.

Tomado de: dinero.com 

De igual manera, muchas empresas han descartado la posibilidad de acceder al programa a causa de la falta de claridad que se ha generado en medio de la postulación, así lo afirmó la presidente del gremio ACOPI, Rosmery Quintero, quien señaló que “hay una gran confusión y muchas empresas se están autoexcluyendo para solicitar el subsidio. Entre las confusiones fundamentales están determinar cómo se disminuyó el ingreso y nos dimos cuenta que las personas se abstienen de solicitar cuando los contratos están suspendidos”.  

Con base en lo anterior, se puede afirmar que las líneas de créditos no solucionaron nada. El subsidio a la nómina llegó tarde y con muchas falencias, el desempleo va en aumento y la situación económica de los colombianos no tiene un panorama favorable. 

El llamado, como siempre, es a la sensatez, al respeto y a la empatía; estamos atravesando tiempos excepcionales que el Estado no debe pasar por alto, por el contrario, tiene la obligación de asumir la situación como lo que es, una economía de guerra y debe entrar de lleno a proteger a la población con medidas que solucionen los problemas de fondo. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s