¿Un día sin leer es un día perdido?

Autor: Brayan Latorre

Instagram: @brayan_la_torre
Twitter: @BrayanLatorre

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal web.

“Un día sin leer es un día perdido” es una frase que se utiliza evidentemente para hacer alusión a la importancia de la lectura e incentivar a la misma, pero ¿es cierto? y si lo es… ¿sí se aplica cómo es? 

Para responder dichos interrogantes hay que partir del concepto de lo que es verdaderamente leer, uno que no me he inventado y que seguramente muchos conocen y con el cual están de acuerdo al igual que yo. Es el del simple sentido de la observación y el análisis profundo de la información adquirida por medio escrito; cuya capacidad se hace imprescindible también para el resto de formas del lenguaje y así en vez de oír, escuchemos, cuya definición bien se conoce y que corresponde al sinónimo del sentido en mención de análisis y atención. Sin ello no puede haber comprensión, ¿cómo habrá entonces comunicación? peor aún ¿cómo seremos capaces de escribir o de entablar una conversación?¿de producir información escritural y oral? 

Este proceso tan sencillamente lógico es para decir que nuestro fin cotidiano, ( ¡porque sí! ¡debe ser día tras día! ) debe ser producir información a través de ideas innovadoras que partan de la reflexión, que no se estanque ni quede en el aire, sino que se manifieste a través del proceso escritural y oral, que mejore nuestro lenguaje, más que por estética, por la gran necesidad de comunicar dichas ideas y no sólo consumir las que se leyeron o se escucharon. Supongo entonces que queda claro que leer y escuchar es exactamente lo mismo en su significado, comparándose en ese orden de ideas el oír con el ver, en este caso, unas líneas que puede que se entiendan, más no se comprendan porque serán olvidadas y todo por no ser analizadas ni profundizadas lo suficiente gracias al estudio e investigación concernientes. 

Ahora, se infunde un mal método de promoción para la lectura, uno que a mi parecer es radical y poco pedagógico, bajo el lema de que hay que leer todos los días porque quien un día que no se lee es un día perdido o quien no lee está condenado a creer lo que le digan y frases de frases que aparentan ser naturalistas (realistas, deterministas, racionalistas) y resultan ser lo opuesto, románticas e ilusorias, ya que hacen ver la lectura como algo que hay que hacer o hacer; como una obligación y no la opción de la liberación que es, de tantas que hay y que hay que conocer, respetar y sobre todo analizar (no hablo de drogas… sino de culturas epistemológicas que inspiren y liberen al ser a su modo), porque entonces sólo así se podrá comprender lo dicho aquí, que es en el sentido de la lectura –la comprensión y la emancipación integral del ser– donde se halla su verdadero propósito y si hay alguno que vaya en contra de este, tal como sucede usual y generalmente gracias al sistema educativo y a los paradigmas intelectuales, sólo servirá para la degeneración del lenguaje y por ende de la comunicación. 

Ver las imágenes de origen

Todo lo anterior nos lleva a la conclusión que en definitiva no es un día sin leer es un día perdido siempre y cuando se haya leído de verdad, no tragando entero; profundizando, porque si no, aunque se hayan consumido mil páginas virtuales o físicas, sí que habrá sido uno perdido. El día perdido es uno sin escuchar, sin dialogar, sin hacer todo aquello desde lo cual se pueda y se deba reflexionar porque un día sin reflexionar es un día sin vivir –desde el punto de vista racional, ¡por supuesto!– aun cuando la razón y el amor tienen más de relación que de oposición, son un complemento al unirse en la fuente universal y enérgica de la inspiración. Luego si con esa reflexión se hace lo que indiqué en el tercer párrafo, es decir, convertir en líderes de la comunicación y la innovación, líderes pensadores pasando de ser solamente consumidores intelectuales a ser productores intelectuales, poniendo en función nuestro capital intelectual, aunque no llegue a ser valorado lo suficiente económicamente e incluso socialmente –cosa que no debe entenderse como mérito a la vanidad y a las alabanzas del autor, más bien al provecho y aprendizaje de sus buenas ideas–. 

Leer…leer es algo que se hace todos los días –aparentemente– a través de las redes sociales y demás medios, pero en realidad no es leer, sino se logra el propósito que aquí no impongo, más propongo, porque así es como incentivo a leer: con un propósito proactivo y que puede que incluya el ocio, pero que si no es positivo,sino que más bien nos hiere, ensucia, retrasa o incomoda de algún modo, entonces no nos debe impulsar a leer porque no encaja como necesidad de ocio, más bien como la necedad del inoficioso (información publicitaria basura, fuentes no confiables…), además que invito a que se lea  con la pasión y la motivación que son propias únicamente del interés de ser un mejor humano, de superarse o crecer personal y profesionalmente. 

No leamos por leer, leamos a conciencia y en honor a la conciencia. Por ejemplo, en mi caso, sólo en mi caso, no digo que tenga que ser así, pero creería que debe ser, a menos que seamos bibliófilos (adictos a los libros, pero a los buenos libros, es decir, en realidad son selectivos), leo sólo cuando algo realmente me interesa mucho. La mayoría de la gente cree que soy un lector por excelencia por ser un buen orador y lo he sido desde el concepto paradigmático y tradicional del consumo intelectual, más con el tiempo me convertí en alguien muy selectivo a la hora de leer y aunque a lo último he incrementado mi cantidad de lectura, a la hora del café, lo que más leo es lo que pienso y lo que más pienso es lo que escribo, es decir, que es lo que escribo lo que más leo, pues para eso escribo, para leerme y así conocerme a mí mismo –propósito trascendental para la humanidad–.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s