Los despreciables

Si bien Trujillo fue enviado a la cárcel, los actos de corrupción que se desprenden de dicho Plan son numerosos y en muchas ocasiones las empresas implicadas en los robos al PAE continúan con sus registros INVIMA al día y sus hojas de vida sin mancha alguna gracias a las trampas generadas que les surten efecto.

Autor: Jhonatan Alzate

Instagram: @jhona.alzate

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal web.

La corrupción es absolutamente reprochable sea cual fuere la magnitud o el origen de la misma; no obstante, existe una corrupción que no sólo es vil por el acto corrupto per se, sino que además, es despreciable en tanto afecta poblaciones dignas de una protección especial, como lo son los niños, niñas y adolescentes. Tal es el caso de los escándalos que se han dado en torno al Plan de Alimentación Escolar (PAE) en Colombia, hechos de corrupción infames que permiten entrever la bajeza de quienes los cometen.

El Plan de Alimentación Escolar (PAE) es el sistema de asistencia alimentaria más antiguo de Colombia, que consiste en el suministro organizado de un complemento nutricional con alimentos inocuos, a los niños, niñas y adolescentes matriculados en el sistema educativo público. Dicho plan, contribuye a mejorar el desempeño de los escolares y a apoyar su vinculación y permanencia en el sistema educativo. En otras palabras, dicha política está dirigida, en primer lugar, a proteger el derecho de los alumnos a una alimentación adecuada y, en segundo lugar, a garantizar el derecho a la educación de los niños. Sin embargo, la evidencia indica que en Colombia ambos derechos se vulneran de manera sistemática, en gran medida, por los actos de corrupción que se presentan en torno a dicho programa y que son efectuados principalmente, por los diferentes actores que participan directa o indirectamente en la contratación del PAE.

Tomado de: elespectador.com

El mapa de la corrupción y el robo de recursos asociados al PAE ya está todo en rojo; los escándalos no cesan, por el contrario se dan a través de modalidades cada vez más descaradas y extendidas, basta con ver los casos que han salido a la luz para darse cuenta que dichas prácticas delictivas se están presentando en todos los eslabones de la cadena: desde los funcionarios públicos encargados del programa, pasando por contratistas, operadores y empresarios, hasta gobernadores, alcaldes y secretarios de educación.

Lo anterior se ve reflejado, por ejemplo, en que en los últimos 20 años se han robado recursos que podrían haber alimentado a casi 33 millones de niños. La Contraloría asegura que en ese mismo periodo se han adelantado 405 casos de responsabilidad fiscal en el país, por un monto de $131.374’059.698.Ccon este dinero, según estimaciones del Ministerio de Educación, se podrían haber entregado 32’802.511 platos de comida.

A partir de 2014, el panorama de corrupción de la alimentación escolar en Colombia marcó un referente, puesto que el PAE se descentralizó y el Gobierno Nacional le entregó su funcionamiento a los mandatarios locales y departamentales, a través de las Entidades Territoriales Certificadas (ETC). Sin embargo, en apenas cinco años desde que opera la nueva estructura, se han hallado irregularidades que suman $97.039’072.893.

Tomado de: razonpublica.com

Si bien los hechos de corrupción derivados del PAE tienden a ser más recurrentes en ciertas zonas del país, en realidad es un fenómeno que se extiende a lo largo del territorio nacional. Los reportes señalan que después de La Guajira, Arauca es el segundo departamento con más irregularidades históricas en los contratos del Programa. En la lista les sigue Santander, que se suma a los millonarios desfalcos de los recursos de la alimentación escolar con $8.252’717.722. La ETC del departamento es responsable de $3.505’730.597 de esos dineros investigados. 

Y es precisamente en Santander donde el pasado viernes 18 de septiembre se dio a conocer la captura de Fernando Trujillo Gómez, un reconocido comerciante de dicho departamento a quien le llaman ‘Padrino’, por suministrarles a operadores de esta región, por más de un año, carne de burro o caballos enfermos, para que se les diera a los niños en sus raciones alimenticias del PAE. Según la Fiscalía, Trujillo, en asocio con otras personas, compraba caballos y burros en la costa Atlántica, luego los movilizaba con fichas falsas hasta Bucaramanga y allí los sacrificaba, posteriormente trataba la carne con químicos para alterar la contextura, intentar hacerla más blanda y darle un color rojizo, para así, empacarla al vacío y ponerle sellos de empresas dedicadas a la comercialización de carne de res. Noticia aberrante que generó indignación nacional y que es una muestra más de la corrupción que rodea al PAE.

Tomado de: fiscalia.gov.co

Si bien Trujillo fue enviado a la cárcel, los actos de corrupción que se desprenden de dicho plan son numerosos y en muchas ocasiones las empresas implicadas en los robos continúan con sus registros INVIMA al día y sus hojas de vida sin mancha alguna gracias a las trampas generadas que les surten efecto. 

El llamado, como siempre, es a la sensatez, al respeto y a la empatía. La causa principal de lo que sucede en el PAE es el modelo de contratación, ya que cuando ésta es tercerizada, permite que operadores privados queden a cargo de la prestación del servicio, es decir, la parte más importante del Programa. Así, los recursos quedan en manos de empresas cuyo objetivo es el lucro, incluso a costa del bienestar de los niños. Es por ello, que para el buen funcionamiento de dicha política urge una veeduría social y comunitaria, apoyo técnico de calidad y, sobre todo, una sociedad a la que le importen sus niños y niñas, que reclame transparencia de las instituciones responsables de la operación del PAE y en la cual los despreciables paguen por sus actos aberrantes.

¿Un día sin leer es un día perdido?

El día perdido es uno sin escuchar, sin dialogar, sin hacer todo aquello desde lo cual se pueda y se deba reflexionar porque un día sin reflexionar es un día sin vivir –desde el punto de vista racional, ¡por supuesto!

Autor: Brayan Latorre

Instagram: @brayan_la_torre
Twitter: @BrayanLatorre

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal web.

“Un día sin leer es un día perdido” es una frase que se utiliza evidentemente para hacer alusión a la importancia de la lectura e incentivar a la misma, pero ¿es cierto? y si lo es… ¿sí se aplica cómo es? 

Para responder dichos interrogantes hay que partir del concepto de lo que es verdaderamente leer, uno que no me he inventado y que seguramente muchos conocen y con el cual están de acuerdo al igual que yo. Es el del simple sentido de la observación y el análisis profundo de la información adquirida por medio escrito; cuya capacidad se hace imprescindible también para el resto de formas del lenguaje y así en vez de oír, escuchemos, cuya definición bien se conoce y que corresponde al sinónimo del sentido en mención de análisis y atención. Sin ello no puede haber comprensión, ¿cómo habrá entonces comunicación? peor aún ¿cómo seremos capaces de escribir o de entablar una conversación?¿de producir información escritural y oral? 

Este proceso tan sencillamente lógico es para decir que nuestro fin cotidiano, ( ¡porque sí! ¡debe ser día tras día! ) debe ser producir información a través de ideas innovadoras que partan de la reflexión, que no se estanque ni quede en el aire, sino que se manifieste a través del proceso escritural y oral, que mejore nuestro lenguaje, más que por estética, por la gran necesidad de comunicar dichas ideas y no sólo consumir las que se leyeron o se escucharon. Supongo entonces que queda claro que leer y escuchar es exactamente lo mismo en su significado, comparándose en ese orden de ideas el oír con el ver, en este caso, unas líneas que puede que se entiendan, más no se comprendan porque serán olvidadas y todo por no ser analizadas ni profundizadas lo suficiente gracias al estudio e investigación concernientes. 

Ahora, se infunde un mal método de promoción para la lectura, uno que a mi parecer es radical y poco pedagógico, bajo el lema de que hay que leer todos los días porque quien un día que no se lee es un día perdido o quien no lee está condenado a creer lo que le digan y frases de frases que aparentan ser naturalistas (realistas, deterministas, racionalistas) y resultan ser lo opuesto, románticas e ilusorias, ya que hacen ver la lectura como algo que hay que hacer o hacer; como una obligación y no la opción de la liberación que es, de tantas que hay y que hay que conocer, respetar y sobre todo analizar (no hablo de drogas… sino de culturas epistemológicas que inspiren y liberen al ser a su modo), porque entonces sólo así se podrá comprender lo dicho aquí, que es en el sentido de la lectura –la comprensión y la emancipación integral del ser– donde se halla su verdadero propósito y si hay alguno que vaya en contra de este, tal como sucede usual y generalmente gracias al sistema educativo y a los paradigmas intelectuales, sólo servirá para la degeneración del lenguaje y por ende de la comunicación. 

Ver las imágenes de origen

Todo lo anterior nos lleva a la conclusión que en definitiva no es un día sin leer es un día perdido siempre y cuando se haya leído de verdad, no tragando entero; profundizando, porque si no, aunque se hayan consumido mil páginas virtuales o físicas, sí que habrá sido uno perdido. El día perdido es uno sin escuchar, sin dialogar, sin hacer todo aquello desde lo cual se pueda y se deba reflexionar porque un día sin reflexionar es un día sin vivir –desde el punto de vista racional, ¡por supuesto!– aun cuando la razón y el amor tienen más de relación que de oposición, son un complemento al unirse en la fuente universal y enérgica de la inspiración. Luego si con esa reflexión se hace lo que indiqué en el tercer párrafo, es decir, convertir en líderes de la comunicación y la innovación, líderes pensadores pasando de ser solamente consumidores intelectuales a ser productores intelectuales, poniendo en función nuestro capital intelectual, aunque no llegue a ser valorado lo suficiente económicamente e incluso socialmente –cosa que no debe entenderse como mérito a la vanidad y a las alabanzas del autor, más bien al provecho y aprendizaje de sus buenas ideas–. 

Leer…leer es algo que se hace todos los días –aparentemente– a través de las redes sociales y demás medios, pero en realidad no es leer, sino se logra el propósito que aquí no impongo, más propongo, porque así es como incentivo a leer: con un propósito proactivo y que puede que incluya el ocio, pero que si no es positivo,sino que más bien nos hiere, ensucia, retrasa o incomoda de algún modo, entonces no nos debe impulsar a leer porque no encaja como necesidad de ocio, más bien como la necedad del inoficioso (información publicitaria basura, fuentes no confiables…), además que invito a que se lea  con la pasión y la motivación que son propias únicamente del interés de ser un mejor humano, de superarse o crecer personal y profesionalmente. 

No leamos por leer, leamos a conciencia y en honor a la conciencia. Por ejemplo, en mi caso, sólo en mi caso, no digo que tenga que ser así, pero creería que debe ser, a menos que seamos bibliófilos (adictos a los libros, pero a los buenos libros, es decir, en realidad son selectivos), leo sólo cuando algo realmente me interesa mucho. La mayoría de la gente cree que soy un lector por excelencia por ser un buen orador y lo he sido desde el concepto paradigmático y tradicional del consumo intelectual, más con el tiempo me convertí en alguien muy selectivo a la hora de leer y aunque a lo último he incrementado mi cantidad de lectura, a la hora del café, lo que más leo es lo que pienso y lo que más pienso es lo que escribo, es decir, que es lo que escribo lo que más leo, pues para eso escribo, para leerme y así conocerme a mí mismo –propósito trascendental para la humanidad–.

¿Qué es el uribismo?

El uribismo, como fuerza política y de opinión en Colombia, tiene la capacidad de poner y moldear la agenda batiendo falsos debates y desviando el foco de atención.

Autora: Mariana Rojas Zuluaga

Twitter: @_LaPresidente
Instagram: @futurapresidente

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Sin lugar a dudas Uribe es el personaje más sonado y más importante de Colombia. ¿Por qué las dos? En los extremos de la polarización se podría pensar que es  importante o popular (o como  dije antes, sonado); mi opinión es que es popular e importante, porque establece agenda y la moldea.

La opinión pública gravita a su alrededor. Se habla de Uribismo y antiuribismo; eso se llama pro-paz, Santismo, Petrismo, FARC, Castro-Chavismo; bien pueda llámelo como quiera, pero se refiere antes que una posición propia a una con respecto a la cercanía a Uribe. Y es importante porque su opinión no solo genera revueltas, sino porque también genera adeptos.

Muchas opiniones retardatarias pueden colarse en el “uribismo” simplemente porque a este hombre se le ocurre que conviene esa posición. ¿Pero qué es el uribismo ideológicamente? Contrario a tener unos lineamientos, es un culto a la autoridad de su líder. Como tal, cambia y en cualquier momento (según al enemigo al que se enfrente) se puede acabar inmerso en él sin cambio ideológica de convicción. Cómo buen fenómeno de la opinión pública el Uribismo cambia, se transforma,  tantos como uribistas hay.

Es tantas cosas y no se sabe bien qué es. ¿Qué es la patria? Por ejemplo, el Krishnerismo (en Argentina) respondería “sos vos” porque la patria es el otro; los populismos que, sin importar la orilla, se comportan de formas similares. En el caso del Krishnerismo la invitación de unidad está en el reconocimiento del NOSOTROS, es un sentimiento de igualdad, de nacionalismo; en cambio el Uribismo identifica al OTRO, el que no somos, como el opositor, el de izquierda, el que no cree, al que prefiero otra opinión que la de Uribe. Un ejemplo del reconocimiento del NOSOTROS en el Uribismo es la calentada de redes que hubo días antes de la noticia sobre la Orden de Captura de Uribe y los días siguientes con las movilizaciones, la polarización y el uso de las etiquetas #SoyUribista #YoSoyUribe #UribistaHastaLaMuerte entre otros.

Además, Uribe tiene la capacidad de moldear esa opinión pública y salir beneficiado siempre. No todos los procesos penales van a Corte, ni los acusados a la cárcel por medida cautelar; mucho menos terminan siendo el foco de atención de un país que los defiende durante días en redes, prensa y las mismas calles. El uribismo, como fuerza política y de opinión en Colombia, tiene la capacidad de poner y moldear la agenda batiendo falsos debates y desviando el foco de atención. Alvaro Uribe Vélez, entonces, es uno de los personajes más sonados e importantes de Colombia.

Queda claro que es sonado e importante. Además de ser Senado, tiene capacidad de negociación para pasar o frenar una ley, incluso para poner presidente. ¿Lo dudan? 

La labor del periodista no es sólo informar, también denunciar y ante todo, ¡anunciar!

(…) la noticia es la bandera del verdadero periodista que no es el que sólo informa, sino el que convierte la información en denuncias y anuncios en la forma en como aquí lo he expuesto o propuesto, convirtiéndose así en héroes, aunque para ello tengan que ser mártires como muchos lo han sido (…)

Autor: Brayan Latorre

Instagram: @brayan_la_torre
Twitter: @BrayanLatorre

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal web.

Los periodistas poseen una labor entrañable para los que la viven con pasión, pero bien se sabe que también es insufrible. Por ello, aunque no soy periodista, como simple ciudadano e incluso ser humano me basta para reconocer la importancia de la misión de estos héroes en potencia y que es justamente convertirse en héroes de verdad. 

Todo ello lo digo porque dirán algunos periodistas que no soy uno para hablar de esto, pero ya lo he dicho, desde mi condición como ciudadano o más bien espectador, ya tengo una razón y más que todo desde mi posición como ser humano, la cual es el principio fundamental sobre el cual me veo afectado por cualquier circunstancia, palabra o hecho dado entre la humanidad o nuestro universo; ello no excluye a la labor periodística que generalmente se limita al mero concepto de la información.

No voy a citar ningún concepto académico del periodismo más que el que su propia realidad ha construido y que en su mayor medida se ha apoyado y desenvuelto justo allí: “en la información”. Para el mundo todo aquel que informa bajo el título, los medios y los recursos de un periodista ya es reconocido como tal y no está mal, ¡en cierta forma!, porque la misión va mucho más allá, es trascendental y se aprovecha justo de la información, que significa el punto de partida del sentido de esa gran responsabilidad social que recae sobre estos grandes personajes –pues se dan a conocer y dan la cara– y por lo cual, consiste en denunciar y ante todo, ¡anunciar!

Por ende, el problema no está en la información, ya sabemos que sin esta no existe el periodismo, cuyo estudio es precisamente la misma, ni por ende existiría el periodista, sino que está en el informante y la calidad de la forma en la que informa. Por esto la imagen que se refleja del periodismo para mucha gente, por no decir la mayoría, se torna desagradable gracias al caso particular de las noticias; que aun cuando es lo que más lo integra y permite su desarrollo o sobre lo que se fundamenta en la realidad (tal como he dado a entender) no es lo único que expone según el concepto académico y la amplia literatura de estudio de la información, dado a que tiene otros géneros como la crónica, la entrevista, la opinión y el reportaje; a través de los cuales se puede y se debe aportar a la educación.  

Todo periodista da la cara a la hora de informar o cumplir su labor, pero “se presume” que lo hace al decir “se presume” a la hora de anunciar o más bien informar sobre una denuncia y es que por lógica, además de ética profesional, se entiende que no debe ni se le permite afirmar cuando es una denuncia o información no aclarada, especialmente la primera por causa de injuria, aunque haya la completa certeza de que lo que se denuncia es cierto, sólo que no ha llegado a feliz y justo término. Pero aquí vamos, que al tratarse de una denuncia que no es a nombre propio y sobre la cual sólo debe informar, debe regirse bajo dicho principio o incluso acatar la orden institucional, es decir, prácticamente ignorar el asunto. Por otro lado, si toma conciencia sobre el agravio, lo cual indica el empeño de la investigación para la cual se ha preparado académicamente y que corresponde a su perfil profesional, además de su entrega para la justicia, se echa a nombre propio la causa heroica que lo debe identificar por naturaleza –he mencionado en el primer párrafo– y entonces utiliza los medios, sus contactos, sus facultades y demás habilidades, se vale de su profesión para denunciar realmente los hechos delictivos. 

Tomado de: voxpopulli.net

No obstante, si el buen perfil de periodista que aquí proyecto en mi concepto y sé que en el de muchas personas es el de aquel que además de haber hecho esto – informar a través de denuncias – da detalles, prevé probabilidades de que sucedan actos similares y da recomendaciones y notificaciones que permitan contrarrestarlas, ese periodista ha trascendido. ¡Este es el verdadero periodista! El que ha logrado inmiscuirse en los problemas sociales hasta más no poder, porque se ha tomado a pecho su responsabilidad social, algo que no sólo le corresponde a él o ella, sino a todo ciudadano por causa de que: “sociedad para la sociedad”. 

Tomado de: tvshow.com

Son esas denuncias, pero ante todo notificaciones, proposiciones o anuncios y no sólo noticias –en el concepto aquí tratado y que ha percibido la sociedad– las que hacen la diferencia, “¡hacer la diferencia es la noticia!”, además de sus labores sociales integrales porque como bien me lo enseñó un señor periodista amigo mío llamado Antonio Yaneth: “noticia no es lo que es normal que pase, ¡lo común!, más bien ¡lo extraordinario!, no es que el perro mordió al hombre, aunque si pasa hay que informarlo, sino que el hombre mordió al perro”. Según él es la primera lección para todo estudiante de periodismo. No sé qué cierto sea, esto me lo dirán mis queridos amigos periodistas, lo que puedo decirles es que sean profetas y predicadores de la paz, es decir, que denuncien el mal, más contribuyan al bien social y lo aquí resumido: la noticia es la bandera del verdadero periodista que no es el que sólo informa, sino el que convierte la información en denuncias y en anuncios en la forma en como aquí lo he expuesto o propuesto, convirtiéndose así en héroes, aunque para ello tengan que ser mártires como muchos lo han sido lastimosamente, porque no deben ser títeres de la información, porque serían informantes nada más, sino comunicadores sociales, tal como es el título de su profesión y así de compleja es la comunicación y su proceso social. 

#LasVidasColombianasTambiénImportan

En este gobierno las tragedias se convierten en una cifra para hacer comparaciones nefastas en power point, tratando de probar que en este gobierno hay muertos, “pero no tanto como en el de antes”.

Autora: Yakellys Arellano

Instagram: @kellysyll

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente de la autora y no representan la línea editorial del portal web.

A principios de julio el furor del asesinato de George Floyd corría por las redes sociales. Influencers por todos lados repudiaban este acto, la atención mediática se fue hacía las desgracias que sucedieron en Estados Unidos y el movimiento Black Lives Matter acaparó toda la atención. El mundo necesitaba saber sobre esta problemática. Las protestas por los asesinatos de personas negras y la brutalidad policial están más vivas que nunca y es que este es un problema mundial, por eso el movimiento sigue. 

En ese momento escribí una columna sobre la doble moral de los colombianos frente a las protestas, en la cual mencioné como el apoyo hacia las manifestaciones en Estados Unidos es grande pero cuando hay protestas en nuestro país esta emoción se esfuma, la hipocresía aparece y, de repente, querer hacer valer los derechos fundamentales es visto como ser de izquierda, mamerto y comunista sin oficio. Muchos colombianos se olvidan de que, aunque BLM es una causa importante, en Colombia están pasando cosas que merecen la misma atención. Es hora de usar esa misma energíapara crear un rayo de luz sobre los problemas de nuestra nación, educarse y alzar la voz frente al narco-gobierno que se hace el de la vista gorda ante el asesinato de sus habitantes.

Pero parece que los años de violencia y masacres pasadas fueron una anestesia. Los secuestros, los carros bomba, las extorsiones, entre otros, eran el pan de cada día, tanto así que para muchos las masacres recientes parecen juego de niños, o como a Duque le gusta llamarlas, “homicidios múltiples”. En una tierra con amarillo, azul y rojo en su bandera, parece que pocos quieren evitar que el charco de sangre se apodere de los demás colores. 

9 jóvenes masacrados en Samaniego, Nariño. 5 jóvenes en Llano Verde, Cali y luego un atentado cerca del velorio donde murió otra persona y 14 más heridas. 2 menores de edad masacrados entre Cauca y Nariño. 1 joven mutilado por su orientación sexual en Sincelejo, Sucre. 2 indígenas asesinados en Corinto. Y la lista sigue, un horror tras otro, y eso sin mencionar los cientos de líderes sociales y defensores de los derechos humanos que han sido asesinados en el país. Según Indepaz, desde la firma del acuerdo de paz en 2016 hasta la fecha, cerca de 1,000 líderes han sido asesinados. Y lo peor son las justificaciones de cada una de estas muertes, desde tildarlos de narcotraficantes hasta justificar la matanza de jóvenes por incumplir normas de bioseguridad. 

El gobierno de Iván Duque, desde el primer día de poder, ha sido enemigo de la paz. Por el contrario, tiene un amorío con la guerra y el conflicto. Al ponerle trabas al proceso y dejar de lado a las víctimas, sigue hundiendo a Colombia en la misma historia de siempre. La guerra siempre ha sido el mejor negocio y parece que lo tienen claro. Como está plasmado en Twitter: nos están matando y no es el COVID. Cada masacre dejada en la impunidad es prueba de que, aunque a los ojos de la constitución la vida sea sagrada, para ellos somos un número más en la larga lista. En este gobierno las tragedias se convierten en una cifra para hacer comparaciones nefastas en power point, tratando de probar que en este gobierno hay muertos, “pero no tanto como en el de antes”.

El “Tren Maya”, a costa de todo

(…) lo que queda más claro conforme avanza este tren y lo que preocupa a muchos (además de no saber cómo proseguir para evitar que suceda), es que este megaproyecto de “Maya” solo tiene el nombre.

Autora: Cristina Celeste León Aquino

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*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente de la autora y no representan la línea editorial del portal web.

El megaproyecto del Tren Maya (como una de las principales promesas de la llamada “4T” y de la cual se ha compartido poca información oficial) se va a construir con el presidente López Obrador dando el banderazo de inicio en medio de una crisis sanitaria y económica que atraviesa México, llevando el nombre de la zona ocupada por una de las culturas prehispánicas más reconocidas a nivel mundial con una extensión territorial inmensa, y a pesar de que el recorrido de este tren cruce más de mil 709 vestigios arqueológicos.

Una marcha de de campesinos y activistas en contra del Tren Maya en Ciudad de México, el 21 de febrero de 2020 (AP Photo/Eduardo Verdugo)
Tomado de: The Washington Post

La actual administración ha compartido poca información y se ha reservado otra muy importante acerca de cómo se realizará la construcción, y el plan de desarrollo de este proyecto ha sido criticado incluso por la ONU en 2019, debido a que no brindan suficientes estudios sobre el impacto negativo que podrían tener las zonas por las que cruzará este tren. Se han tenido que unir organizaciones (como el IIEC y OLAG en el 2019, ambos con sede en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM), para investigar, analizar y reconstruir la verdadera cara del tren Maya, y plasmarlo en un trabajo de investigación.

Uno de los puntos principales por los que se ha defendido el bajo impacto ambiental que podría tener el Tren Maya en la zona sur del país, es que se reutilizarán vías férreas que ya existen (Palenque, Chiapas a Izamal, Yucatán). Estas vías ya confirmadas solo representan el 39% (723 kilómetros) del total del recorrido. Para el resto también tienen pensado utilizar carreteras en desuso y otro tipo de infraestructuras.

De lo que no se habla es del 34.2 % restante (329.9 kilómetros de trazo) en el que aún no se tenía derecho de construir alguna vía hasta diciembre del 2019, de las cuales (si se consideran 40 metros a cada lado de las vías) se deberían expropiar aproximadamente 2 mil 620 hectáreas que corresponden en un 90 % a núcleos agrarios (ejidos, comunidades…) de los que muchas familias no tienen la seguridad de que el estado les brinde un lugar al cual puedan desplazarse.

No se puede visualizar un proyecto de esta magnitud viéndolo nada más del lado iluminado que nos presenta este gobierno. Es innegable que el impacto social, económico y ambiental de proyectos como este termina siendo inmedible e incluso perjudicial si no son planeados desde la mirada de la sustentabilidad y con un verdadero compromiso con los pueblos originarios.  

Hacer un análisis objetivo de los pros y los contras de continuar con la construcción del Tren Maya le corresponde a este gobierno, pero no se ve que esto vaya a ocurrir cuando ya se ha notado la tendencia del presidente a imponer y no aceptar críticas, incluso si los pueblos indígenas han comenzado a organizarse para protestar por sus derechos desde 2019.

CNDH pide frenar Tren Maya por riesgos en pueblos indígenas ante epidemia
FOTO: MARTÍN ZETINA
Tomado de: cuartoscuro.com

Diferentes organizaciones ambientales han señalado los efectos colaterales que podrían tener el invadir zonas protegidas, como en el sexto tramo Tulum – Chetumal, donde se “pone en peligro a los estromatolitos de la laguna Bacalar, comunidades microbianas ancestrales extraordinariamente frágiles, que aquí son los más grandes del mundo…” , y también se han expuesto problemas como la gentrificación que podría desplazar a quienes deberían ser los mayores beneficiados, es decir, los pueblos originarios mayas a los que el presidente alude y asegura que serán los más favorecidos. 

Después de darle un vistazo al panorama, lo que queda más claro conforme avanza este tren y lo que preocupa a muchos (además de no saber cómo proseguir para evitar que suceda), es que este megaproyecto de “Maya” solo tiene el nombre.

La ley del silencio

Levantemos nuestra voz, luchemos desde casa, divulguemos aquellos hechos por los que nos quieren callar, no permitamos que este país sea un eterno mar de sangre (…)

Autor: Luis Carlos Santos Vargas

Instagram: @luis_carlosvargas
Twitter: @luis_carlosva

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal

“Si no conoces la historia está condenado a repetirla”. En las últimas semanas hemos visto cómo en nuestro territorio nacional la lucha se ha volcado principalmente a dos escenarios; uno, es los hospitales a punto de colapsar y otro la indiferencia generalizada de un gobierno que está manejando el país a su antojo, ya no se sabe que es peor si la incesante curva de casos por COVID19 o la curva desmedida de masacres y asesinatos.

En menos de una semana en nuestro país hemos escuchado noticias desgarradoras de jóvenes que fueron brutalmente asesinados; nadie sabe a quién se le atribuyen estos hechos, lo único que se tiene claro es que esa tal paz ya no existe, la angustia de los pueblos que fueron duramente afectados por las injusticias de anteriores gobiernos, hoy nuevamente están llenos de miedo, tristeza y desolación. Madres inconsolables, padres llenos de rencor, familiares asustados y pueblos repletos de resignación, son las únicas imágenes que se nos generan en este intento de realizar un país acogido en las manos del sagrado corazón. 

Tomado de: desdeabajo.info/

En este país llevar la contraria nunca es bueno, ni siquiera cuando de preferencias sexuales se trata, ¿o no escucharon el caso de un joven en Sincelejo que por su orientación sexual fue brutalmente agredido?; pero ahí no paran las cosas, al senador Iván Cepeda y su familia los tienen amenazados por enfrentarse a aquel dueño y señor de estas tierras: DON MATARIFE, perdón Don Álvaro Uribe Vélez, pero ojalá todo se detuviera en simples amenazas, estos días en el valle del cauca varios jóvenes fueron asesinados y aún se desconoce el porqué, en estas tierras es mejor comer callado, porque así podrás comer dos veces. 

Pareciera que Colombia estuviera sumida en la desgracia absoluta, el logro de unos años atrás como el país más feliz del mundo  se va desvaneciendo, porque en este momento no se sabe quién está gobernando; si un joven ingenuo con ínfulas de político que hace decretos, o  un despiadado ser humano a quién no le interesa  en lo más mínimo la construcción de un país justo, resiliente y educado; las críticas no han parado desde que este nuevo gobierno se instauro, el mal manejo de la económica, la persecución constante a la JEP, el asesinato desmedido de líderes sociales y la ineptitud en el manejo de la pandemia han sido y serán otras de las tantas noticias que nos ha dejado este increíble gobierno, ¡créanme!, estamos hechos.

La invitación que hoy se hace, por favor, estimados compatriotas es: no sigamos en lo mismo, levantemos nuestra voz, luchemos desde casa, divulguemos aquellos hechos por los que nos quieren callar, no permitamos que este país sea un eterno mar de sangre, apoyemos a aquellos que nos defienden y luchan, denuncien aquello que no les gusta y que no les parece, investiguen por su cuenta y dense cuenta que las noticias no son más que uno pajazo mental en medio de tanta podredumbre.

 Colombia es un país libre y soberano que está cansado del mismo guión de las 6 de la tarde: “repudiamos, ordenamos, cuidamos, averiguamos, protegemos”, que en realidad lo único que traduce, como todo en su ñeñe gobierno, es que no va a pasar nada, absolutamente nada. 

Los mal llamados gringos y americanos, ¡todos podemos ser americanos!

¿Qué más, que entendamos y reconozcamos primero lo que es ser americano? Porqué precisamente no tenemos claro ese concepto, tampoco el de Green-Go, ni el de gringo (…)

Autor: Brayan Latorre

Instagram: @brayan_la_torre
Twitter: @BrayanLatorre

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal web.

En mi pasada columna “El país que a todos USA y el Reino Unido de los Estados Unidos” mostré cierto acto de rebeldía aparentemente en contra de los estadounidenses, pero no fue en contra de ellos, sino en contra del gobierno hegemónico que han adoptado sus dirigentes y de hecho, así lo aclaré, por lo que también me dirigí en contra de la monarquía hablando en nombre de la que lo conquistó y le transmitió sus mañas: “La del Reino Unido”, cuando mi reclamo hacia el respeto a la libertad humana es hacia cualquier forma de tiranía, dictadura o de represión sea de la índole que sea, incluso la de la extrema izquierda, tema que abordaré a profundidad en alguna otra columna, mas del que me valgo para dirigirme hacia el pueblo norteamericano, especialmente estadounidense y decirle que para mí no tienen por qué seguir siendo llamados como lo hicieron los mexicanos frente al robo de alguno de sus territorios: Green-Go, es decir: verdes (color de ojos) ¡váyanse! Porque como pueblo americano que todos somos, debemos unirnos y no tienen por qué ser víctimas del imperialismo mundial que en su gobierno reposa y se multiplica, pero que proviene de todos los socios opresores de los reinos, dictaduras e incluso “democracias” y por el cual no se pueden dejar contaminar, desangrando al resto de América. 

Tomado de: facebook.com

Esto es lo que tengo para decir a los norteamericanos y a nosotros los latinos, ¿qué más, que entendamos y reconozcamos primero lo que es ser americano? Porqué  precisamente no tenemos claro ese concepto, tampoco el de Green-Go, ni el de gringo y mientras no lo hagamos seguiremos desunidos a través de la discordia que proporciona la ignorancia, que no es diferente a la hipocresía de la sumisión que ocasiona la misma y que se traduce en alabar a los norteamericanos como si fuesen dioses; cuando con decirle a alguno: Green-go, ya sabemos qué estamos diciéndoles inconscientemente o cuando al distinguirles como americanos nos excluimos de un título tan privilegiado, que aún así, no se cierra a cualquier ciudadano del mundo que siempre que esté comprometido con aportar justicia, equidad y paz a toda América desde Alaska hasta la Patagonia, es digno de recibirlo, por lo que “Todos podemos ser americanos”. 

Tomado de: rlv.zcache.com

Y ya para terminar, la tercera expresión muy mal usada es gringo ¡ya lo dijiste!– dirán, pero ¡no!, lo dirán los que no saben que es una palabra homófona de Green-Go, es decir, suenan igual, mas tanto su escritura como su significado es diferente y por ende los que han usado la expresión mal, como también lo habré hecho yo en su momento, se han dirigido con la expresión no sólo a los norteamericanos, sino a todos los extranjeros, especialmente europeos de pelo rubio; ante todo, de ojos claros y piel blanca, incluso ante latinos de dicha apariencia como lo han hecho conmigo, olvidando que aunque es el prototipo de dichos países, también hay variedad de razas en los mismos, de manera especial en Francia y Norteamérica, dónde no sólo la población afro es sumamente discriminada, sobre todo en EE.UU, sino al parecer en todo el resto de América, al igual que sus nativos indígenas, a algunos de los cuales he conocido en mi patria, Colombia, y que han pasado desapercibidos, ¿quién creería que son gringos? A lo que voy es que también son estadounidenses. Ello se desconoce o peor aún, se ignora tal como la ofensa que se le hace a un ruso, por obvias razones: “la ideología política y su confrontación desde la guerra fría con los gringos”. Debo aclarar, que he manejado concepciones de Green-Go y gringo bastante populares y realistas, las cuales ameritan ser estudiadas y por lo cual, son el tema de esta columna ya que dentro de la formalidad histórica la versión o versiones originales son otras, tal como se observa en la siguiente fuente: 

Tomado de: culturacolectiva.com

Ojalá que algún día las relaciones entre Norteamérica y Panamérica mejoren; que toda América se una y comprenda que todos debemos ser un continente unido en el que reconozcamos a todo estadounidense sea de la raza, del origen y de la comunidad que sea como gringo si en definitiva, este es el concepto de dicha palabra, aportando así a la paz y al respeto a la integridad y diversidad, cuidándonos también a la hora de tratar con dicha denominación a alguien que se ofenda o que no se sienta orgulloso por ello, tal como debemos hacerlo a la hora de llamar “americano” a alguien que por dichos motivos, así como por la falta de suficiencia de amor y lucha por todo el continente americano no sea digno de ello, tal como lo he expuesto y que con base a lo que he comentado que nos hace dignos merecedores de tal título, ¡seamos meritorios de llamarnos americanos! -valga la redundancia. Pero ante todo, ojalá que nunca más sea necesario volver a nombrarle irónicamente a ningún estadounidense como Green-go, dada la mejora de las relaciones en mención y a los simples valores humanos que se propaguen de nación en nación a través de cada interacción evadiendo el fascismo y el racismo, puntos extremos de un nacionalismo mal llevado, porque así como los llamados yanquis imperialistas para mí son los mal llamados gringos, tengo la esperanza de que los que son dignos americanos lleguen a ser también los mal llamados Green-gos y que sólo los que no deben recibir el título oriundo de nuestro continente tan sublime tomen otro rumbo sin necesidad de una guerra o de actitudes violentas como las de la conquista europea, gracias en gran medida a su iniciativa, usando el tiempo verbal “presente simple”: Green-Goes (ojos verdes se va) Green-Go (Los ojos verdes se van) y no más el imperativo fallido de: Green go (ojos verdes, ¡vete!, o ¡váyanse!)

Fuera de lugar

Parece que sentirse ajeno es común cuando se pasa del Castillo de San Felipe, el aura cambia y de repente te sientes en una Cartagena totalmente distinta.

Autora: Yakellys Arellano

Instagram: @kellysyll

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente de la autora y no representan la línea editorial del portal web.

Nací en Cartagena, Colombia. Hace 18 años que llevo sintiendo el sol picante mientras camino por las calles de La Heroica, con el sudor recorriendo mi espalda y acumulándose en mis pestañas. Aunque a veces es molesto y a las 12 del día se vuelve sofocante, no puedo hacer más que quejarme y volver a mis tareas diarias. Si estoy dentro de mi casa espero que el abanico sea suficiente para aliviarme, pero llega el punto en que no da más y el aire refrescante se vuelve fogaje. 

No recuerdo la primera vez que probé una empanada o una arepa con huevo en la esquina de los fritos (que en Cartagena puede que haya un puesto cada 2 cuadras) pero sé que es una comida sagrada, una tradición que nunca dejaré ir. En mi mente tampoco hay memoria de la primera vez que compré un raspado de Kola con chicle para aliviar el calor, unos bolis de camino a casa después de un día en el colegio, solo sé que es parte de mí. Comprar una butifarra o un huevo con limón, una carimañola o un chuzo. Cuando las temperaturas alcanzaban los 33° y mi mamá ese día había hecho sopa para el almuerzo, me quejaba, ¿quién en su sana mente juntaba sopa con calor? Hasta ahora, todas las familias de la costa. Con el tiempo aprendí a amarlo, aunque mi mente rezongue cada vez que pasa. 

No crecí en un barrio estrato alto, ni en una casa lujosa. No puedo exagerar y ponerme en una situación de extrema pobreza, pero tampoco vengo de una familia super privilegiada. De hecho, ir al centro de la ciudad para mí era considerado un privilegio, solo íbamos unas pocas veces al año; vacaciones en junio y para fin de año. En los últimos días de diciembre y el primer día de enero, media Cartagena se encontraba allí disfrutando de las luces y una caminata por las famosas callecitas. Para mí, esos días eran las únicas ocasiones en que un lugar de tanto calibre se volvía de todos. El resto del tiempo, me sentía fuera de lugar en mi propia ciudad. 

Parece que sentirse ajeno es común cuando se pasa del Castillo de San Felipe, el aura cambia y de repente te sientes en una Cartagena totalmente distinta. Por construcción social, no es lo mismo ir a comer helado en La Castellana y sentarse en el borde de la fuente que ir al Bocagrande Plaza y sentarse en el balcón con las manos vacías, pero no importa, es Bocagrande. El “caché” es más notorio y muchos nos ponemos nuestra mejor pinta para no parecer fuera de lugar.

Crecí con la mentalidad de que el centro y sus alrededores eran una ciudad aparte, y que si quería estar allí no podía hacer lo mismo que hacía por mi barrio. Hasta que dije ¿por qué? ¿Quién dijo que esa parte de Cartagena no pertenece? ¿Por qué hay una división entre la Cartagena de los ricos y la Cartagena de los pobres? Allí fue cuando empecé a entender que la marginalización y la desigualdad en una de las ciudades más importantes del país eran el pan de cada día. 

Años de mala administración y de caos político han dejado a la ciudad en pedazos. Eso se traduce en pobreza extrema y se refleja en barrios populares, como las Faldas de la Popa, Albornoz, Ciénaga de La Virgen, entre otros barrios, en donde vive gran parte de los cartageneros (y vale la pena agregar que también es la gran parte de la población negra de la ciudad). Según un informe de Cartagena Como Vamos, la ciudad se encuentra entre las 3 ciudades más pobres del país, para 2016 el 26% de la población se encontraba en pobreza extrema y el 3% en indigencia. En una ciudad que es puerto marítimo y cuna de turismo, es frustrante ver como sus ciudadanos se ahogan en la pobreza. La mayoría de cartageneros no crecemos con privilegios, ser criados en una ciudad donde la desigualdad es tan obvia crea prejuicios internos. 

Se ha creado una imagen estándar, donde (en las noticias y para el mundo) Cartagena es playa, brisa, mar y diversión. Calles coloridas y un calor acogedor. Donde las murallas te hacen sentir seguro y las líneas de edificios en Bocagrande en adelante son imponentes. Los negocios más exclusivos los encuentras en esa zona sagrada y para poder divertirte allá es donde debes estar. Pero se margina a la población popular, la que tiene los trabajos informales, la que se levanta a las 3 de la mañana para cargar bultos de comida y llevarlos al mercado de Bazurto. Los mototaxistas, los conductores de buses y busetas e incluso los conductores de taxi, las peluqueras, los barberos, los vendedores ambulantes, los dueños de pequeños negocios que a duras penas dan de comer a sus familias y empleados, etc. A muchos les sorprende que en el centro haya indigentes en las calles, pero para el ciudadano común es otra faceta más. Y cuando hay eventos en la ciudad se esconde todo lo que pueda poner en duda la grandeza de la misma, todo para que Cartagena parezca una perla perfecta flotando alrededor del fango. 

El país que a todos USA y el Reino Unido de los Estados Unidos

¡Cuidado con el imperialismo que a todos USA!, ¡cuidado con un supuesto pueblo unido que se convierta en un verdadero Reino Unido que luego también se llame los Estados Unidos!

Autor: Brayan Latorre

Instagram: @brayan_la_torre
Twitter: @BrayanLatorre

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal web.

¡Cuidado con el imperialismo que a todos USA!, ¡cuidado con un supuesto pueblo unido que se convierta en un verdadero Reino Unido que luego también se llame los Estados Unidos! “Brayan Latorre

Esta frase es bastante controversial. ¡Lo es! Pero no hay por que asombrarse por algo que es evidente y que no tiene fundamento más sencillo que una explicación y correlación histórica. No obstante, pretendo hacer una breve crítica social al respecto y dar a entender el mensaje de dicha frase de mi autoría y del título de esta columna.

No sé qué opinión tendrá la mayoría de gente, sobre todo los latinoamericanos –cuya opinión es una de las que más me importa– sobre EEUU. Seguramente el sueño americano lo dice todo. Ese que amerita el título del artículo y que se lo lleva por delante, solo que en últimas significa lo mismo: el gran país de los gringos es uno de aquellos por los cuales más nos dejamos engañar a través de ilusorias promesas de convertirnos en reyes donde por muchos esfuerzos que hagamos seguiremos siendo esclavos de la élite. 

Aclaro que mi intención no es afirmar que es el que más engaña a la población mundial con sus oportunidades porque no es justo ni coherente expresar odio alguno ni totalizar –respectivamente– tampoco lo es fomentar la disensión, tan solo expresar las cosas tal como son y de la manera menos ruda posible y que lastimosamente se expresen como se expresen, no dejan de ser lo que son. Parece irónico, mas lo he expresado así en anteriores opiniones y es a causa de que esta no es más que una gran crítica social que quiero manifestar desde el derecho como humano y ciudadano del mundo que tengo a hacerlo.

Tomado de: eldefinido.cl

Vemos en ese gran sueño americano oportunidades inimaginables e inalcanzables en otros países; aun así, no vemos que son producto de todas las utilidades y el provecho que este bello país saca de todos esos otros Estados del mundo y a los cuales les termina dando la sobra. Es justo un poco por lo menos, o ¿no…? ¿así pensarán ellos o…? ¡Ah…! Es que son los Estados Unidos, solo que al parecer del mundo. ¡Bueno…! ¡Tal vez no sea mala idea que se dejen de llamar “Estados Unidos de América” (USA) en inglés! Así su nombre al menos dejaría de prever o alertar lo que hacen, aunque sea a aquellos que como mi persona se hayan puesto a pensar que dicha potencia tiene el nombre bien puesto. 

¡Cómo no! Si es un estado que a todos USA sin piedad alguna a través de prácticas comerciales suma-cero y negociaciones diplomáticas llenas de estrategias hipócritas que apuntan a dicho fin que no hace diferencia ni entre las grandes potencias ni entre los países de renta baja y media como en Latinoamérica, entre los cuales hay pasados históricos como el arrebato a los Estados Unidos de México de la mitad de su territorio, lo que hoy en día es California, Nevada, Utah, Nuevo México, Texas…entre otros territorios de Estados. ¿Por qué…? ¿Porque era México también un imperio y una amenaza? ¡No!, ¡no les había atacado! La relación marchaba bien, además de la fuerza militar de los EEUU. ¡Simplemente lo que se hereda no se hurta! –dicen por allí y con la conclusión de la columna bastará la explicación. 

Tomado de: bbc.com

Le manifiesto a USA que ojalá su nombre también sirva como imperativo y nos permita usarle apropiada y equitativamente; pues puede que le usemos, pero de una forma en la que el aporte que le hacemos a su nación o cada una de sus sub-naciones (Estados) es muchísimo mayor, por lo que alimenta a la desigualdad social, que aunque no parezca, por ser el país más desarrollado junto a Canadá, lo que hace de manera poco notoria y discretamente peligrosa es ser el canal de entrada y medio de propagación del subdesarrollo y la injusticia de la hegemonía a toda América por parte del resto del mundo, incluyendo de sus nacionales como personas naturales y jurídicas.  

De todos modos, en cuanto al cambio de nomenclatura –como he indicado en el tercer parágrafo– pasaría a ser la de los EEUU, no de América, sino del mundo….lo cual en realidad no es ningún cambio y no porque América sea el planeta, mas bien porqué el país es una hegemonía en sí mismo; no hay lugar alguno en la Tierra ni fuera de ella (la luna, expediciones espaciales…) en el que no haga presencia este gran estado que reúne a todos los del mundo y al que han llegado inmigrantes de todas partes de las naciones por los distintos conflictos socio-políticos y económicos que provocaron las guerras y por la oportunidad que vieron los grandes comerciantes de conquistar América en su totalidad (incluyendo Latinoamérica): “un mercado descomunalmente provechoso”. 

Tomado de: ensartaos.com

Por lo que en realidad USA está más lleno de habitantes del mundo entero que de gente originaria; que entre otras cosas, no son los mal llamados gringos, sino los aborígenes, quienes cifran entre 2,5 y 6 millones de personas, de los cuales el 23% vive en Alaska (Mundo Indígena 2019: Estados Unidos de América) mientras que la población total estimada para el cierre del año pasado fue de 329 millones de habitantes, lo que indica que los nativos solo están entre un 0,76 y 1,82% de los estadounidenses legalmente reconocidos. Y hago énfasis en ellos porque son los hermanos mayores a quienes pertenece por derecho natural y más que a que cualquier otro americano, el suelo, los recursos y todo el bien que se les fue arrebatado como al resto de amerindios en nuestro continente. Con esto no quiero decir que hay que necesariamente hacer algo tan complicado y utópico como devolverles todo, sino simplemente que es una muestra de lo que dejó la colonización británica y es la mayor erradicación de indígenas en América, además de las mañas de USA aquí expuestas; por lo que en realidad es en la monarquía en donde se halla el origen de esta problemática social, porque lastimosamente les dejó la peor herencia a los hijos de sus colonos –a sus sucesores– “tener un Reino Unido bajo el nombre de los Estados Unidos.