Masacres en Colombia: pan de cada cuatro días

En Colombia se llegó a pensar que el recuerdo macabro de las masacres había quedado en el pasado, en los libros o en bases de datos para consulta, pero lastimosamente no es así, actualmente se escribe un doloroso capítulo con sangre de colombianos asesinados.

Autor: Jhonatan Alzate

Instagram: @jhona.alzate

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal web.

Masacres en Colombia: pan de cada cuatro días

Autor: Jhonatan Alzate 

Twitter: @JhonatanAl11

En Colombia alguna vez se llegó a pensar que el recuerdo macabro de las masacres había quedado en el pasado, en los libros o en bases de datos para consulta, pero lastimosamente no es así, actualmente se está escribiendo un doloroso capítulo con sangre de colombianos asesinados. Lo anterior se ve reflejado en que el pasado 30 de octubre fue reportada una nueva masacre en nuestro país, esta vez, en Mercaderes, municipio ubicado al sur del departamento de Cauca. Con esta, según datos brindados por el Instituto de estudios para el desarrollo y la paz (Indepaz), ya serían 70 masacres en lo corrido de 2020, es decir, que en promedio se registra una masacre cada cuatro días.

Ni la pandemia ha podido contener el derramamiento de sangre, por el contrario, como se observa en la gráfica #1 a partir de marzo, mes en el cual inició el confinamiento en territorio colombiano, las masacres fueron en aumento alcanzando su punto más álgido en el mes de septiembre, cuando se registraron 16.

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Gráfica #1 – Tomada de: indepaz.org.co

El temor se ha empezado a apoderar de los colombianos puesto que no se sienten seguros ni en sus propios hogares, Tania Ramos, lideresa de la Asociación Comunitaria de Mujeres Desplazadas de Tumaco, municipio de Nariño, comenta lo siguiente: “Nosotros no traemos a la vida a nuestros hijos para ver que nos los matan. Los traemos para verlos llorar, pero de felicidad (…) Aquí no se puede casi ni salir. Y los más expuestos son los jóvenes, no solo a que los maten, sino a ser reclutados por estructuras criminales”, dichas palabras son el reflejo de una preocupación nacional que pareciera ser omitida por el Gobierno Nacional, puesto que no se han tomado medidas realmente eficientes para detener esta preocupante situación y, por el contrario, con el transcurrir de cada mes se perpetúan más masacres que enlutan a todo el país.

Todas y cada una de las masacres son escalofriantes y generan repudio por igual, no obstante, cuando las víctimas son niños el dolor y la impotencia aumentan considerablemente, y es que en este país ni los niños son ajenos a la violencia. El pasado 11 de agosto, en unos cañaduzales cercanos al barrio Llano Verde, en Cali, fueron masacrados cinco niños que tenían edades oscilantes entre los 14 y 16 años, gustaban por el arte y el deporte, pero lastimosamente vieron truncados sus sueños por la violencia. 

Crimen en el oriente

Tomado de: eltiempo.com

Tanto autoridades locales como oenegés han alertado sobre el deterioro de la seguridad en diversas zonas del país, por su parte, la Defensoría del Pueblo indica que si bien el Sistema de Alertas Tempranas ha sido efectivo en la advertencia de lo que puede suceder en las regiones, la presencia estatal es débil y debe tener un fortalecimiento real para así poder dar una respuesta integral, ya que masacres que este año volvieron a subregiones como los Montes de María ya tenían precedentes de alertas tempranas desde hace dos años, sin embargo, ocurrieron en Simití y El Carmen de Bolívar.

Las zonas más afectadas por esta nueva ola de violencia están claramente identificadas (véase gráfica #2): Antioquia, Cauca, Nariño, Norte de Santander y Putumayo son los departamentos en los que se han presentado el mayor número de masacres en lo corrido de este año, no es casualidad que estos cinco departamentos sean, además, los más afectados por asesinatos de defensores de derechos humanos y, paradójicamente, en estas cinco regiones se desarrollan los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) y a su vez están inscritas la mayoría de las familias a los Planes de Sustitución Voluntaria de Cultivos de uso Ilícito (PNIS), previstos en el Acuerdo de Paz. Sin embargo, y aunque las zonas más afectadas están plenamente identificadas, pareciera que ni las autoridades nacionales ni las locales se apersonaran de una manera real de dicha situación pues las masacres se siguen presentando.

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Gráfica #2 – Tomada de: indepaz.org.co

La situación en nuestro país es crítica y lamentable, los miembros del Consejo de Seguridad se reunieron el pasado 14 de octubre y expresaron su preocupación por la violencia que se está presentando en Colombia, asegurando, además, que se configura de manera indispensable y fundamental detener las masacres para cumplir la promesa del Acuerdo de Paz, a su vez, en el informe presentado por Carlos Ruiz Massieu, representante especial del secretario general de las Naciones Unidas, se mencionó lo ya presentado en este artículo, y es el hecho de que estos crímenes ocurren principalmente en zonas con escasa presencia estatal, altos niveles de pobreza, economías ilícitas y disputas entre grupos armados ilegales y organizaciones criminales, lugares donde el Estado debería prestar mayor atención.

El llamado, como siempre, es a la sensatez, al respeto y a la empatía. El Gobierno Nacional debe tomar cartas en el asunto y ser vehemente en el respeto de los derechos humanos de todos los colombianos, es indispensable que los espacios dejados por la guerrilla de las FARC sean ocupados por instituciones estatales y que no queden a merced de grupos ilegales que sacan provecho de los mismos generando, por consiguiente, tanto daño a todos los colombianos.

No son homicidios colectivos, ¡son masacres!

La casa de Nariño… ¿“La casa de todos los colombianos”?

El presidente Duque se presenta a las 6:00 pm por televisión a dar reportes sobre el COVID-19 y hablar; porque lo que se hace es propaganda a la derecha y al partido del mandatario, pues casi siempre empieza haciendo alusión a la casa de Nariño como la casa de todos los colombianos.

Autor: Brayan Latorre

Instagram: @brayan_la_torre
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El presidente Duque se presenta todos los días a las 6:00 pm por televisión a dar reportes sobre el COVID-19 y hablar “…” –lo que ya se imaginarán– porque lo que se hace es propaganda a la derecha y al partido del mandatario, que entre tantas cosas casi siempre empieza haciendo alusión a la casa de Nariño como la casa de todos los colombianos. 

Interesante ese hecho que ojalá fuera cierto, pero del que hay que dudar nada más con entrar a: https://visitas.presidencia.gov.co/ y hacer un poco más que apartar el tour del recorrido por el palacio, para lo cual no sólo sirve dicha web, además para el estudio de la historia de la casa, del prócer y su familia, que se resume allí y cuyo fin principal es por el cual se anexa aquí para que así no sólo sirva al ingreso de cualquier ciudadano pues al fin y al cabo puede hacerlo tanto el público nacional como extranjero, más bien a que se reflexione porque si se hiciera, el pueblo se diera cuenta que la actual casa presidencial ni nos representa a todos los colombianos ni debería representar a ninguno (ni siquiera a la élite) por cuestión de patriotismo.  

Tomado de: msn.com/es-co

Sólo basta decir que luego de leer toda la información allí presente, se puede afirmar de forma bastante crítica y con cierto coraje el cómo hay tanta ironía en el marketing político tan barato que utiliza el presidente para opacar de una forma a otra la oposición de otros partidos, así como lo hizo con una minga indígena a la cual, en vez de acoger en la que es únicamente su casa y la de su comitiva, va hasta al Cauca, lo cual no estaría mal si lo hubiera hecho mucho antes.

La iniciativa de dar la cara ante los problemas sociales, ir hacia sus lugares y concertar diálogos se debe tomar antes de que el pueblo se revolucione, mas no esperar su revolución para aprovecharse de ello y atacar la oposición tal como lo ha hecho, afirmando que en estos tiempos de Pandemia se debe prestar atención a sacar adelante a Colombia de la crisis, pero al parecer esa recuperación y superación solo la está enfocando desde el ámbito económico dirigido en beneficio a las grandes empresas y a la burguesía de la que su burocracia, mas no democracia, se alimenta. 

Entonces se va al Cauca, primero, tarde y segundo, habiéndose expresado de ese modo, ¡qué se deja para pensar…! que se ha burlado de los indígenas; de esos que se habla que hay guerrilleros entre ellos, más así mismo parapolíticos en el congreso y ninguna de las dos cosas es menos grave, ¡todo es preocupante! Pero deben ser recibidos así como se les recibe con el más alto prestigio a mandatarios y políticos de otros países y no rechazados como si fueran esos viejos conquistadores y no los dueños de un territorio que les fue arrebatado así como se les viola sus DD.HH sin la intervención correcta del Estado. 

Tomado de: eltiempo.com

Ah…de esa última expresión (DD.HH) se desprende la otra gran ironía en la que se comprende esa mayor propaganda y exclusión política que genera la verdadera desidia y guerra civil; cuya última aún no cesa y entre cuyos intentos de cizaña social, en este caso, como siempre lo he expresado, sólo existe el intento de reflejar el coraje social. Si el presidente leyese este texto, ojalá también se instruya,  me imagino que lo hace y mucho más sobre historia y “La casa de todos los colombianos” que él conoce, pero sobre todo que reflexione y no crea estúpida a la gente con sus palabras y su propaganda. 

Dicha ironía es que fue Antonio Nariño, a quien se le debe el nombre por haber nacido allí como bien versa la historia en la página anexa en el segundo párrafo, quien tradujo del francés los Derechos del Hombre proclamados en “La Revolución Francesa”, derechos que a pesar del sexismo de la época se deben tomar en representación de los DD.HH proclamados un poco después de La II Guerra Mundial en 1948 en París por “La Asamblea General de Las Naciones Unidas” y revolución que se encuentra en comillas dado al carácter revolucionario progresista (izquierda) de dicha revolución. 

Con ello no es más que decir que Nariño era un hombre de izquierda y fue al igual que Bolívar, Santander y los demás próceres no solamente un guerrillero y ya, sino un independentista que no tomó las armas por el fin que lo hacen esos lobos, algunos escabullidos y disfrazados de ovejas, los cuales son unos burgueses criminales que se enriquecen con la droga y que llamándose E.P (Ejército del Pueblo) lo que han hecho es acabarlo –por eso, esa izquierda radical y tan abrumante de este país es la que realmente me decepciona y por la cual las cosas empeoran cada vez si de gobierno se trata–.

Tomado de: .quien.net

Con lo anterior aprovecho para declarar mi postura como una anárquica, pero en el sentido actual, no en el constante, porque lo es procurando el diseño de un mejor sistema de gobierno y gobernantes por ende; que si elijo izquierda o derecha, elijo la verdadera izquierda que es el progresismo (la lucha del ser humano por sus Derechos y en contra de la opresión desde la equidad y el bienestar social, mas no la guerra); esa izquierda que eligió y entendió Nariño sin radicalismo; ese progresista que ayudó a la supuesta liberación de una hegemonía española, que hasta hoy permanece a nivel comercial y en aquel tiempo con una corona ante la cual llega Duque recién elegido y de la emoción le dice a Felipe VI: “que un amo de Colombia lo quiere mucho” –y se dice que hasta le dijo Rey–.

¡Qué belleza!, Uribe, ese ejemplo de fracaso ante el deseo ilusorio de Nariño de que la independencia fuera algo más que un simple cambio de amos y Duque su prolongación, aunque, ¡qué se hace!, es un humano y está rodeado de tanta corrupción e imperialismo, pero no reconoce que esa es la mejor oportunidad que tiene para no suicidarse, no renunciar mucho menos, sino convertirse en otro prócer y revolucionario social y entonces la casa que habita sea realmente digna tanto de llamarse así como de ser ocupada por él. 

¿Debe entonces haber solo un guerrillero, ex guerrerista o alguien de izquierda en el poder? No, ya lo he aclarado. Sólo alguien que realmente luche por los DD.HH como los grandes políticos del mundo lo han hecho. Alguien que e-duque en vez de estar perdiendo tiempo todos los días hablando sin hacer tanto como dice. A la vez que se necesita una mentalidad gubernamental en la que no se le cambie el nombre al palacio presidencial sólo por cambiarse, como se hizo pasando de ser nombrado como “Palacio de la Carrera” al nombre actual porque así se hace ver que el nombre es sólo un atributo y nada más, no algo que tiene un verdadero sentido social, como debe serlo en realidad.

De modo, que está bien la frase del presidente Duque, pero como propuesta, no como realidad, ¡ojalá que la cumpla!, que sea el lema de su próxima campaña presidencial; porque sabemos cómo es la costumbre de la “democracia de la derecha” en el país, por lo que a lo mejor, tal vez lo tengamos 6 años más. Mas ante todo ayude a que todos hagamos de nuestro país nuestro mejor lugar donde estar; no por el nacionalismo ni fascismo hitleriano escondido en Uribe, más bien por el patriotismo verdadero que promulga, pero también relega, es decir: “Colombia, la casa de todos los colombianos”. 

Los despreciables

Si bien Trujillo fue enviado a la cárcel, los actos de corrupción que se desprenden de dicho Plan son numerosos y en muchas ocasiones las empresas implicadas en los robos al PAE continúan con sus registros INVIMA al día y sus hojas de vida sin mancha alguna gracias a las trampas generadas que les surten efecto.

Autor: Jhonatan Alzate

Instagram: @jhona.alzate

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La corrupción es absolutamente reprochable sea cual fuere la magnitud o el origen de la misma; no obstante, existe una corrupción que no sólo es vil por el acto corrupto per se, sino que además, es despreciable en tanto afecta poblaciones dignas de una protección especial, como lo son los niños, niñas y adolescentes. Tal es el caso de los escándalos que se han dado en torno al Plan de Alimentación Escolar (PAE) en Colombia, hechos de corrupción infames que permiten entrever la bajeza de quienes los cometen.

El Plan de Alimentación Escolar (PAE) es el sistema de asistencia alimentaria más antiguo de Colombia, que consiste en el suministro organizado de un complemento nutricional con alimentos inocuos, a los niños, niñas y adolescentes matriculados en el sistema educativo público. Dicho plan, contribuye a mejorar el desempeño de los escolares y a apoyar su vinculación y permanencia en el sistema educativo. En otras palabras, dicha política está dirigida, en primer lugar, a proteger el derecho de los alumnos a una alimentación adecuada y, en segundo lugar, a garantizar el derecho a la educación de los niños. Sin embargo, la evidencia indica que en Colombia ambos derechos se vulneran de manera sistemática, en gran medida, por los actos de corrupción que se presentan en torno a dicho programa y que son efectuados principalmente, por los diferentes actores que participan directa o indirectamente en la contratación del PAE.

Tomado de: elespectador.com

El mapa de la corrupción y el robo de recursos asociados al PAE ya está todo en rojo; los escándalos no cesan, por el contrario se dan a través de modalidades cada vez más descaradas y extendidas, basta con ver los casos que han salido a la luz para darse cuenta que dichas prácticas delictivas se están presentando en todos los eslabones de la cadena: desde los funcionarios públicos encargados del programa, pasando por contratistas, operadores y empresarios, hasta gobernadores, alcaldes y secretarios de educación.

Lo anterior se ve reflejado, por ejemplo, en que en los últimos 20 años se han robado recursos que podrían haber alimentado a casi 33 millones de niños. La Contraloría asegura que en ese mismo periodo se han adelantado 405 casos de responsabilidad fiscal en el país, por un monto de $131.374’059.698.Ccon este dinero, según estimaciones del Ministerio de Educación, se podrían haber entregado 32’802.511 platos de comida.

A partir de 2014, el panorama de corrupción de la alimentación escolar en Colombia marcó un referente, puesto que el PAE se descentralizó y el Gobierno Nacional le entregó su funcionamiento a los mandatarios locales y departamentales, a través de las Entidades Territoriales Certificadas (ETC). Sin embargo, en apenas cinco años desde que opera la nueva estructura, se han hallado irregularidades que suman $97.039’072.893.

Tomado de: razonpublica.com

Si bien los hechos de corrupción derivados del PAE tienden a ser más recurrentes en ciertas zonas del país, en realidad es un fenómeno que se extiende a lo largo del territorio nacional. Los reportes señalan que después de La Guajira, Arauca es el segundo departamento con más irregularidades históricas en los contratos del Programa. En la lista les sigue Santander, que se suma a los millonarios desfalcos de los recursos de la alimentación escolar con $8.252’717.722. La ETC del departamento es responsable de $3.505’730.597 de esos dineros investigados. 

Y es precisamente en Santander donde el pasado viernes 18 de septiembre se dio a conocer la captura de Fernando Trujillo Gómez, un reconocido comerciante de dicho departamento a quien le llaman ‘Padrino’, por suministrarles a operadores de esta región, por más de un año, carne de burro o caballos enfermos, para que se les diera a los niños en sus raciones alimenticias del PAE. Según la Fiscalía, Trujillo, en asocio con otras personas, compraba caballos y burros en la costa Atlántica, luego los movilizaba con fichas falsas hasta Bucaramanga y allí los sacrificaba, posteriormente trataba la carne con químicos para alterar la contextura, intentar hacerla más blanda y darle un color rojizo, para así, empacarla al vacío y ponerle sellos de empresas dedicadas a la comercialización de carne de res. Noticia aberrante que generó indignación nacional y que es una muestra más de la corrupción que rodea al PAE.

Tomado de: fiscalia.gov.co

Si bien Trujillo fue enviado a la cárcel, los actos de corrupción que se desprenden de dicho plan son numerosos y en muchas ocasiones las empresas implicadas en los robos continúan con sus registros INVIMA al día y sus hojas de vida sin mancha alguna gracias a las trampas generadas que les surten efecto. 

El llamado, como siempre, es a la sensatez, al respeto y a la empatía. La causa principal de lo que sucede en el PAE es el modelo de contratación, ya que cuando ésta es tercerizada, permite que operadores privados queden a cargo de la prestación del servicio, es decir, la parte más importante del Programa. Así, los recursos quedan en manos de empresas cuyo objetivo es el lucro, incluso a costa del bienestar de los niños. Es por ello, que para el buen funcionamiento de dicha política urge una veeduría social y comunitaria, apoyo técnico de calidad y, sobre todo, una sociedad a la que le importen sus niños y niñas, que reclame transparencia de las instituciones responsables de la operación del PAE y en la cual los despreciables paguen por sus actos aberrantes.

¿Un día sin leer es un día perdido?

El día perdido es uno sin escuchar, sin dialogar, sin hacer todo aquello desde lo cual se pueda y se deba reflexionar porque un día sin reflexionar es un día sin vivir –desde el punto de vista racional, ¡por supuesto!

Autor: Brayan Latorre

Instagram: @brayan_la_torre
Twitter: @BrayanLatorre

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“Un día sin leer es un día perdido” es una frase que se utiliza evidentemente para hacer alusión a la importancia de la lectura e incentivar a la misma, pero ¿es cierto? y si lo es… ¿sí se aplica cómo es? 

Para responder dichos interrogantes hay que partir del concepto de lo que es verdaderamente leer, uno que no me he inventado y que seguramente muchos conocen y con el cual están de acuerdo al igual que yo. Es el del simple sentido de la observación y el análisis profundo de la información adquirida por medio escrito; cuya capacidad se hace imprescindible también para el resto de formas del lenguaje y así en vez de oír, escuchemos, cuya definición bien se conoce y que corresponde al sinónimo del sentido en mención de análisis y atención. Sin ello no puede haber comprensión, ¿cómo habrá entonces comunicación? peor aún ¿cómo seremos capaces de escribir o de entablar una conversación?¿de producir información escritural y oral? 

Este proceso tan sencillamente lógico es para decir que nuestro fin cotidiano, ( ¡porque sí! ¡debe ser día tras día! ) debe ser producir información a través de ideas innovadoras que partan de la reflexión, que no se estanque ni quede en el aire, sino que se manifieste a través del proceso escritural y oral, que mejore nuestro lenguaje, más que por estética, por la gran necesidad de comunicar dichas ideas y no sólo consumir las que se leyeron o se escucharon. Supongo entonces que queda claro que leer y escuchar es exactamente lo mismo en su significado, comparándose en ese orden de ideas el oír con el ver, en este caso, unas líneas que puede que se entiendan, más no se comprendan porque serán olvidadas y todo por no ser analizadas ni profundizadas lo suficiente gracias al estudio e investigación concernientes. 

Ahora, se infunde un mal método de promoción para la lectura, uno que a mi parecer es radical y poco pedagógico, bajo el lema de que hay que leer todos los días porque quien un día que no se lee es un día perdido o quien no lee está condenado a creer lo que le digan y frases de frases que aparentan ser naturalistas (realistas, deterministas, racionalistas) y resultan ser lo opuesto, románticas e ilusorias, ya que hacen ver la lectura como algo que hay que hacer o hacer; como una obligación y no la opción de la liberación que es, de tantas que hay y que hay que conocer, respetar y sobre todo analizar (no hablo de drogas… sino de culturas epistemológicas que inspiren y liberen al ser a su modo), porque entonces sólo así se podrá comprender lo dicho aquí, que es en el sentido de la lectura –la comprensión y la emancipación integral del ser– donde se halla su verdadero propósito y si hay alguno que vaya en contra de este, tal como sucede usual y generalmente gracias al sistema educativo y a los paradigmas intelectuales, sólo servirá para la degeneración del lenguaje y por ende de la comunicación. 

Ver las imágenes de origen

Todo lo anterior nos lleva a la conclusión que en definitiva no es un día sin leer es un día perdido siempre y cuando se haya leído de verdad, no tragando entero; profundizando, porque si no, aunque se hayan consumido mil páginas virtuales o físicas, sí que habrá sido uno perdido. El día perdido es uno sin escuchar, sin dialogar, sin hacer todo aquello desde lo cual se pueda y se deba reflexionar porque un día sin reflexionar es un día sin vivir –desde el punto de vista racional, ¡por supuesto!– aun cuando la razón y el amor tienen más de relación que de oposición, son un complemento al unirse en la fuente universal y enérgica de la inspiración. Luego si con esa reflexión se hace lo que indiqué en el tercer párrafo, es decir, convertir en líderes de la comunicación y la innovación, líderes pensadores pasando de ser solamente consumidores intelectuales a ser productores intelectuales, poniendo en función nuestro capital intelectual, aunque no llegue a ser valorado lo suficiente económicamente e incluso socialmente –cosa que no debe entenderse como mérito a la vanidad y a las alabanzas del autor, más bien al provecho y aprendizaje de sus buenas ideas–. 

Leer…leer es algo que se hace todos los días –aparentemente– a través de las redes sociales y demás medios, pero en realidad no es leer, sino se logra el propósito que aquí no impongo, más propongo, porque así es como incentivo a leer: con un propósito proactivo y que puede que incluya el ocio, pero que si no es positivo,sino que más bien nos hiere, ensucia, retrasa o incomoda de algún modo, entonces no nos debe impulsar a leer porque no encaja como necesidad de ocio, más bien como la necedad del inoficioso (información publicitaria basura, fuentes no confiables…), además que invito a que se lea  con la pasión y la motivación que son propias únicamente del interés de ser un mejor humano, de superarse o crecer personal y profesionalmente. 

No leamos por leer, leamos a conciencia y en honor a la conciencia. Por ejemplo, en mi caso, sólo en mi caso, no digo que tenga que ser así, pero creería que debe ser, a menos que seamos bibliófilos (adictos a los libros, pero a los buenos libros, es decir, en realidad son selectivos), leo sólo cuando algo realmente me interesa mucho. La mayoría de la gente cree que soy un lector por excelencia por ser un buen orador y lo he sido desde el concepto paradigmático y tradicional del consumo intelectual, más con el tiempo me convertí en alguien muy selectivo a la hora de leer y aunque a lo último he incrementado mi cantidad de lectura, a la hora del café, lo que más leo es lo que pienso y lo que más pienso es lo que escribo, es decir, que es lo que escribo lo que más leo, pues para eso escribo, para leerme y así conocerme a mí mismo –propósito trascendental para la humanidad–.

¿Qué es el uribismo?

El uribismo, como fuerza política y de opinión en Colombia, tiene la capacidad de poner y moldear la agenda batiendo falsos debates y desviando el foco de atención.

Autora: Mariana Rojas Zuluaga

Twitter: @_LaPresidente
Instagram: @futurapresidente

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Sin lugar a dudas Uribe es el personaje más sonado y más importante de Colombia. ¿Por qué las dos? En los extremos de la polarización se podría pensar que es  importante o popular (o como  dije antes, sonado); mi opinión es que es popular e importante, porque establece agenda y la moldea.

La opinión pública gravita a su alrededor. Se habla de Uribismo y antiuribismo; eso se llama pro-paz, Santismo, Petrismo, FARC, Castro-Chavismo; bien pueda llámelo como quiera, pero se refiere antes que una posición propia a una con respecto a la cercanía a Uribe. Y es importante porque su opinión no solo genera revueltas, sino porque también genera adeptos.

Muchas opiniones retardatarias pueden colarse en el “uribismo” simplemente porque a este hombre se le ocurre que conviene esa posición. ¿Pero qué es el uribismo ideológicamente? Contrario a tener unos lineamientos, es un culto a la autoridad de su líder. Como tal, cambia y en cualquier momento (según al enemigo al que se enfrente) se puede acabar inmerso en él sin cambio ideológica de convicción. Cómo buen fenómeno de la opinión pública el Uribismo cambia, se transforma,  tantos como uribistas hay.

Es tantas cosas y no se sabe bien qué es. ¿Qué es la patria? Por ejemplo, el Krishnerismo (en Argentina) respondería “sos vos” porque la patria es el otro; los populismos que, sin importar la orilla, se comportan de formas similares. En el caso del Krishnerismo la invitación de unidad está en el reconocimiento del NOSOTROS, es un sentimiento de igualdad, de nacionalismo; en cambio el Uribismo identifica al OTRO, el que no somos, como el opositor, el de izquierda, el que no cree, al que prefiero otra opinión que la de Uribe. Un ejemplo del reconocimiento del NOSOTROS en el Uribismo es la calentada de redes que hubo días antes de la noticia sobre la Orden de Captura de Uribe y los días siguientes con las movilizaciones, la polarización y el uso de las etiquetas #SoyUribista #YoSoyUribe #UribistaHastaLaMuerte entre otros.

Además, Uribe tiene la capacidad de moldear esa opinión pública y salir beneficiado siempre. No todos los procesos penales van a Corte, ni los acusados a la cárcel por medida cautelar; mucho menos terminan siendo el foco de atención de un país que los defiende durante días en redes, prensa y las mismas calles. El uribismo, como fuerza política y de opinión en Colombia, tiene la capacidad de poner y moldear la agenda batiendo falsos debates y desviando el foco de atención. Alvaro Uribe Vélez, entonces, es uno de los personajes más sonados e importantes de Colombia.

Queda claro que es sonado e importante. Además de ser Senado, tiene capacidad de negociación para pasar o frenar una ley, incluso para poner presidente. ¿Lo dudan? 

La labor del periodista no es sólo informar, también denunciar y ante todo, ¡anunciar!

(…) la noticia es la bandera del verdadero periodista que no es el que sólo informa, sino el que convierte la información en denuncias y anuncios en la forma en como aquí lo he expuesto o propuesto, convirtiéndose así en héroes, aunque para ello tengan que ser mártires como muchos lo han sido (…)

Autor: Brayan Latorre

Instagram: @brayan_la_torre
Twitter: @BrayanLatorre

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal web.

Los periodistas poseen una labor entrañable para los que la viven con pasión, pero bien se sabe que también es insufrible. Por ello, aunque no soy periodista, como simple ciudadano e incluso ser humano me basta para reconocer la importancia de la misión de estos héroes en potencia y que es justamente convertirse en héroes de verdad. 

Todo ello lo digo porque dirán algunos periodistas que no soy uno para hablar de esto, pero ya lo he dicho, desde mi condición como ciudadano o más bien espectador, ya tengo una razón y más que todo desde mi posición como ser humano, la cual es el principio fundamental sobre el cual me veo afectado por cualquier circunstancia, palabra o hecho dado entre la humanidad o nuestro universo; ello no excluye a la labor periodística que generalmente se limita al mero concepto de la información.

No voy a citar ningún concepto académico del periodismo más que el que su propia realidad ha construido y que en su mayor medida se ha apoyado y desenvuelto justo allí: “en la información”. Para el mundo todo aquel que informa bajo el título, los medios y los recursos de un periodista ya es reconocido como tal y no está mal, ¡en cierta forma!, porque la misión va mucho más allá, es trascendental y se aprovecha justo de la información, que significa el punto de partida del sentido de esa gran responsabilidad social que recae sobre estos grandes personajes –pues se dan a conocer y dan la cara– y por lo cual, consiste en denunciar y ante todo, ¡anunciar!

Por ende, el problema no está en la información, ya sabemos que sin esta no existe el periodismo, cuyo estudio es precisamente la misma, ni por ende existiría el periodista, sino que está en el informante y la calidad de la forma en la que informa. Por esto la imagen que se refleja del periodismo para mucha gente, por no decir la mayoría, se torna desagradable gracias al caso particular de las noticias; que aun cuando es lo que más lo integra y permite su desarrollo o sobre lo que se fundamenta en la realidad (tal como he dado a entender) no es lo único que expone según el concepto académico y la amplia literatura de estudio de la información, dado a que tiene otros géneros como la crónica, la entrevista, la opinión y el reportaje; a través de los cuales se puede y se debe aportar a la educación.  

Todo periodista da la cara a la hora de informar o cumplir su labor, pero “se presume” que lo hace al decir “se presume” a la hora de anunciar o más bien informar sobre una denuncia y es que por lógica, además de ética profesional, se entiende que no debe ni se le permite afirmar cuando es una denuncia o información no aclarada, especialmente la primera por causa de injuria, aunque haya la completa certeza de que lo que se denuncia es cierto, sólo que no ha llegado a feliz y justo término. Pero aquí vamos, que al tratarse de una denuncia que no es a nombre propio y sobre la cual sólo debe informar, debe regirse bajo dicho principio o incluso acatar la orden institucional, es decir, prácticamente ignorar el asunto. Por otro lado, si toma conciencia sobre el agravio, lo cual indica el empeño de la investigación para la cual se ha preparado académicamente y que corresponde a su perfil profesional, además de su entrega para la justicia, se echa a nombre propio la causa heroica que lo debe identificar por naturaleza –he mencionado en el primer párrafo– y entonces utiliza los medios, sus contactos, sus facultades y demás habilidades, se vale de su profesión para denunciar realmente los hechos delictivos. 

Tomado de: voxpopulli.net

No obstante, si el buen perfil de periodista que aquí proyecto en mi concepto y sé que en el de muchas personas es el de aquel que además de haber hecho esto – informar a través de denuncias – da detalles, prevé probabilidades de que sucedan actos similares y da recomendaciones y notificaciones que permitan contrarrestarlas, ese periodista ha trascendido. ¡Este es el verdadero periodista! El que ha logrado inmiscuirse en los problemas sociales hasta más no poder, porque se ha tomado a pecho su responsabilidad social, algo que no sólo le corresponde a él o ella, sino a todo ciudadano por causa de que: “sociedad para la sociedad”. 

Tomado de: tvshow.com

Son esas denuncias, pero ante todo notificaciones, proposiciones o anuncios y no sólo noticias –en el concepto aquí tratado y que ha percibido la sociedad– las que hacen la diferencia, “¡hacer la diferencia es la noticia!”, además de sus labores sociales integrales porque como bien me lo enseñó un señor periodista amigo mío llamado Antonio Yaneth: “noticia no es lo que es normal que pase, ¡lo común!, más bien ¡lo extraordinario!, no es que el perro mordió al hombre, aunque si pasa hay que informarlo, sino que el hombre mordió al perro”. Según él es la primera lección para todo estudiante de periodismo. No sé qué cierto sea, esto me lo dirán mis queridos amigos periodistas, lo que puedo decirles es que sean profetas y predicadores de la paz, es decir, que denuncien el mal, más contribuyan al bien social y lo aquí resumido: la noticia es la bandera del verdadero periodista que no es el que sólo informa, sino el que convierte la información en denuncias y en anuncios en la forma en como aquí lo he expuesto o propuesto, convirtiéndose así en héroes, aunque para ello tengan que ser mártires como muchos lo han sido lastimosamente, porque no deben ser títeres de la información, porque serían informantes nada más, sino comunicadores sociales, tal como es el título de su profesión y así de compleja es la comunicación y su proceso social. 

#LasVidasColombianasTambiénImportan

En este gobierno las tragedias se convierten en una cifra para hacer comparaciones nefastas en power point, tratando de probar que en este gobierno hay muertos, “pero no tanto como en el de antes”.

Autora: Yakellys Arellano

Instagram: @kellysyll

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente de la autora y no representan la línea editorial del portal web.

A principios de julio el furor del asesinato de George Floyd corría por las redes sociales. Influencers por todos lados repudiaban este acto, la atención mediática se fue hacía las desgracias que sucedieron en Estados Unidos y el movimiento Black Lives Matter acaparó toda la atención. El mundo necesitaba saber sobre esta problemática. Las protestas por los asesinatos de personas negras y la brutalidad policial están más vivas que nunca y es que este es un problema mundial, por eso el movimiento sigue. 

En ese momento escribí una columna sobre la doble moral de los colombianos frente a las protestas, en la cual mencioné como el apoyo hacia las manifestaciones en Estados Unidos es grande pero cuando hay protestas en nuestro país esta emoción se esfuma, la hipocresía aparece y, de repente, querer hacer valer los derechos fundamentales es visto como ser de izquierda, mamerto y comunista sin oficio. Muchos colombianos se olvidan de que, aunque BLM es una causa importante, en Colombia están pasando cosas que merecen la misma atención. Es hora de usar esa misma energíapara crear un rayo de luz sobre los problemas de nuestra nación, educarse y alzar la voz frente al narco-gobierno que se hace el de la vista gorda ante el asesinato de sus habitantes.

Pero parece que los años de violencia y masacres pasadas fueron una anestesia. Los secuestros, los carros bomba, las extorsiones, entre otros, eran el pan de cada día, tanto así que para muchos las masacres recientes parecen juego de niños, o como a Duque le gusta llamarlas, “homicidios múltiples”. En una tierra con amarillo, azul y rojo en su bandera, parece que pocos quieren evitar que el charco de sangre se apodere de los demás colores. 

9 jóvenes masacrados en Samaniego, Nariño. 5 jóvenes en Llano Verde, Cali y luego un atentado cerca del velorio donde murió otra persona y 14 más heridas. 2 menores de edad masacrados entre Cauca y Nariño. 1 joven mutilado por su orientación sexual en Sincelejo, Sucre. 2 indígenas asesinados en Corinto. Y la lista sigue, un horror tras otro, y eso sin mencionar los cientos de líderes sociales y defensores de los derechos humanos que han sido asesinados en el país. Según Indepaz, desde la firma del acuerdo de paz en 2016 hasta la fecha, cerca de 1,000 líderes han sido asesinados. Y lo peor son las justificaciones de cada una de estas muertes, desde tildarlos de narcotraficantes hasta justificar la matanza de jóvenes por incumplir normas de bioseguridad. 

El gobierno de Iván Duque, desde el primer día de poder, ha sido enemigo de la paz. Por el contrario, tiene un amorío con la guerra y el conflicto. Al ponerle trabas al proceso y dejar de lado a las víctimas, sigue hundiendo a Colombia en la misma historia de siempre. La guerra siempre ha sido el mejor negocio y parece que lo tienen claro. Como está plasmado en Twitter: nos están matando y no es el COVID. Cada masacre dejada en la impunidad es prueba de que, aunque a los ojos de la constitución la vida sea sagrada, para ellos somos un número más en la larga lista. En este gobierno las tragedias se convierten en una cifra para hacer comparaciones nefastas en power point, tratando de probar que en este gobierno hay muertos, “pero no tanto como en el de antes”.

El “Tren Maya”, a costa de todo

(…) lo que queda más claro conforme avanza este tren y lo que preocupa a muchos (además de no saber cómo proseguir para evitar que suceda), es que este megaproyecto de “Maya” solo tiene el nombre.

Autora: Cristina Celeste León Aquino

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*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente de la autora y no representan la línea editorial del portal web.

El megaproyecto del Tren Maya (como una de las principales promesas de la llamada “4T” y de la cual se ha compartido poca información oficial) se va a construir con el presidente López Obrador dando el banderazo de inicio en medio de una crisis sanitaria y económica que atraviesa México, llevando el nombre de la zona ocupada por una de las culturas prehispánicas más reconocidas a nivel mundial con una extensión territorial inmensa, y a pesar de que el recorrido de este tren cruce más de mil 709 vestigios arqueológicos.

Una marcha de de campesinos y activistas en contra del Tren Maya en Ciudad de México, el 21 de febrero de 2020 (AP Photo/Eduardo Verdugo)
Tomado de: The Washington Post

La actual administración ha compartido poca información y se ha reservado otra muy importante acerca de cómo se realizará la construcción, y el plan de desarrollo de este proyecto ha sido criticado incluso por la ONU en 2019, debido a que no brindan suficientes estudios sobre el impacto negativo que podrían tener las zonas por las que cruzará este tren. Se han tenido que unir organizaciones (como el IIEC y OLAG en el 2019, ambos con sede en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM), para investigar, analizar y reconstruir la verdadera cara del tren Maya, y plasmarlo en un trabajo de investigación.

Uno de los puntos principales por los que se ha defendido el bajo impacto ambiental que podría tener el Tren Maya en la zona sur del país, es que se reutilizarán vías férreas que ya existen (Palenque, Chiapas a Izamal, Yucatán). Estas vías ya confirmadas solo representan el 39% (723 kilómetros) del total del recorrido. Para el resto también tienen pensado utilizar carreteras en desuso y otro tipo de infraestructuras.

De lo que no se habla es del 34.2 % restante (329.9 kilómetros de trazo) en el que aún no se tenía derecho de construir alguna vía hasta diciembre del 2019, de las cuales (si se consideran 40 metros a cada lado de las vías) se deberían expropiar aproximadamente 2 mil 620 hectáreas que corresponden en un 90 % a núcleos agrarios (ejidos, comunidades…) de los que muchas familias no tienen la seguridad de que el estado les brinde un lugar al cual puedan desplazarse.

No se puede visualizar un proyecto de esta magnitud viéndolo nada más del lado iluminado que nos presenta este gobierno. Es innegable que el impacto social, económico y ambiental de proyectos como este termina siendo inmedible e incluso perjudicial si no son planeados desde la mirada de la sustentabilidad y con un verdadero compromiso con los pueblos originarios.  

Hacer un análisis objetivo de los pros y los contras de continuar con la construcción del Tren Maya le corresponde a este gobierno, pero no se ve que esto vaya a ocurrir cuando ya se ha notado la tendencia del presidente a imponer y no aceptar críticas, incluso si los pueblos indígenas han comenzado a organizarse para protestar por sus derechos desde 2019.

CNDH pide frenar Tren Maya por riesgos en pueblos indígenas ante epidemia
FOTO: MARTÍN ZETINA
Tomado de: cuartoscuro.com

Diferentes organizaciones ambientales han señalado los efectos colaterales que podrían tener el invadir zonas protegidas, como en el sexto tramo Tulum – Chetumal, donde se “pone en peligro a los estromatolitos de la laguna Bacalar, comunidades microbianas ancestrales extraordinariamente frágiles, que aquí son los más grandes del mundo…” , y también se han expuesto problemas como la gentrificación que podría desplazar a quienes deberían ser los mayores beneficiados, es decir, los pueblos originarios mayas a los que el presidente alude y asegura que serán los más favorecidos. 

Después de darle un vistazo al panorama, lo que queda más claro conforme avanza este tren y lo que preocupa a muchos (además de no saber cómo proseguir para evitar que suceda), es que este megaproyecto de “Maya” solo tiene el nombre.

La ley del silencio

Levantemos nuestra voz, luchemos desde casa, divulguemos aquellos hechos por los que nos quieren callar, no permitamos que este país sea un eterno mar de sangre (…)

Autor: Luis Carlos Santos Vargas

Instagram: @luis_carlosvargas
Twitter: @luis_carlosva

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal

“Si no conoces la historia está condenado a repetirla”. En las últimas semanas hemos visto cómo en nuestro territorio nacional la lucha se ha volcado principalmente a dos escenarios; uno, es los hospitales a punto de colapsar y otro la indiferencia generalizada de un gobierno que está manejando el país a su antojo, ya no se sabe que es peor si la incesante curva de casos por COVID19 o la curva desmedida de masacres y asesinatos.

En menos de una semana en nuestro país hemos escuchado noticias desgarradoras de jóvenes que fueron brutalmente asesinados; nadie sabe a quién se le atribuyen estos hechos, lo único que se tiene claro es que esa tal paz ya no existe, la angustia de los pueblos que fueron duramente afectados por las injusticias de anteriores gobiernos, hoy nuevamente están llenos de miedo, tristeza y desolación. Madres inconsolables, padres llenos de rencor, familiares asustados y pueblos repletos de resignación, son las únicas imágenes que se nos generan en este intento de realizar un país acogido en las manos del sagrado corazón. 

Tomado de: desdeabajo.info/

En este país llevar la contraria nunca es bueno, ni siquiera cuando de preferencias sexuales se trata, ¿o no escucharon el caso de un joven en Sincelejo que por su orientación sexual fue brutalmente agredido?; pero ahí no paran las cosas, al senador Iván Cepeda y su familia los tienen amenazados por enfrentarse a aquel dueño y señor de estas tierras: DON MATARIFE, perdón Don Álvaro Uribe Vélez, pero ojalá todo se detuviera en simples amenazas, estos días en el valle del cauca varios jóvenes fueron asesinados y aún se desconoce el porqué, en estas tierras es mejor comer callado, porque así podrás comer dos veces. 

Pareciera que Colombia estuviera sumida en la desgracia absoluta, el logro de unos años atrás como el país más feliz del mundo  se va desvaneciendo, porque en este momento no se sabe quién está gobernando; si un joven ingenuo con ínfulas de político que hace decretos, o  un despiadado ser humano a quién no le interesa  en lo más mínimo la construcción de un país justo, resiliente y educado; las críticas no han parado desde que este nuevo gobierno se instauro, el mal manejo de la económica, la persecución constante a la JEP, el asesinato desmedido de líderes sociales y la ineptitud en el manejo de la pandemia han sido y serán otras de las tantas noticias que nos ha dejado este increíble gobierno, ¡créanme!, estamos hechos.

La invitación que hoy se hace, por favor, estimados compatriotas es: no sigamos en lo mismo, levantemos nuestra voz, luchemos desde casa, divulguemos aquellos hechos por los que nos quieren callar, no permitamos que este país sea un eterno mar de sangre, apoyemos a aquellos que nos defienden y luchan, denuncien aquello que no les gusta y que no les parece, investiguen por su cuenta y dense cuenta que las noticias no son más que uno pajazo mental en medio de tanta podredumbre.

 Colombia es un país libre y soberano que está cansado del mismo guión de las 6 de la tarde: “repudiamos, ordenamos, cuidamos, averiguamos, protegemos”, que en realidad lo único que traduce, como todo en su ñeñe gobierno, es que no va a pasar nada, absolutamente nada. 

Los mal llamados gringos y americanos, ¡todos podemos ser americanos!

¿Qué más, que entendamos y reconozcamos primero lo que es ser americano? Porqué precisamente no tenemos claro ese concepto, tampoco el de Green-Go, ni el de gringo (…)

Autor: Brayan Latorre

Instagram: @brayan_la_torre
Twitter: @BrayanLatorre

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor y no representan la línea editorial del portal web.

En mi pasada columna “El país que a todos USA y el Reino Unido de los Estados Unidos” mostré cierto acto de rebeldía aparentemente en contra de los estadounidenses, pero no fue en contra de ellos, sino en contra del gobierno hegemónico que han adoptado sus dirigentes y de hecho, así lo aclaré, por lo que también me dirigí en contra de la monarquía hablando en nombre de la que lo conquistó y le transmitió sus mañas: “La del Reino Unido”, cuando mi reclamo hacia el respeto a la libertad humana es hacia cualquier forma de tiranía, dictadura o de represión sea de la índole que sea, incluso la de la extrema izquierda, tema que abordaré a profundidad en alguna otra columna, mas del que me valgo para dirigirme hacia el pueblo norteamericano, especialmente estadounidense y decirle que para mí no tienen por qué seguir siendo llamados como lo hicieron los mexicanos frente al robo de alguno de sus territorios: Green-Go, es decir: verdes (color de ojos) ¡váyanse! Porque como pueblo americano que todos somos, debemos unirnos y no tienen por qué ser víctimas del imperialismo mundial que en su gobierno reposa y se multiplica, pero que proviene de todos los socios opresores de los reinos, dictaduras e incluso “democracias” y por el cual no se pueden dejar contaminar, desangrando al resto de América. 

Tomado de: facebook.com

Esto es lo que tengo para decir a los norteamericanos y a nosotros los latinos, ¿qué más, que entendamos y reconozcamos primero lo que es ser americano? Porqué  precisamente no tenemos claro ese concepto, tampoco el de Green-Go, ni el de gringo y mientras no lo hagamos seguiremos desunidos a través de la discordia que proporciona la ignorancia, que no es diferente a la hipocresía de la sumisión que ocasiona la misma y que se traduce en alabar a los norteamericanos como si fuesen dioses; cuando con decirle a alguno: Green-go, ya sabemos qué estamos diciéndoles inconscientemente o cuando al distinguirles como americanos nos excluimos de un título tan privilegiado, que aún así, no se cierra a cualquier ciudadano del mundo que siempre que esté comprometido con aportar justicia, equidad y paz a toda América desde Alaska hasta la Patagonia, es digno de recibirlo, por lo que “Todos podemos ser americanos”. 

Tomado de: rlv.zcache.com

Y ya para terminar, la tercera expresión muy mal usada es gringo ¡ya lo dijiste!– dirán, pero ¡no!, lo dirán los que no saben que es una palabra homófona de Green-Go, es decir, suenan igual, mas tanto su escritura como su significado es diferente y por ende los que han usado la expresión mal, como también lo habré hecho yo en su momento, se han dirigido con la expresión no sólo a los norteamericanos, sino a todos los extranjeros, especialmente europeos de pelo rubio; ante todo, de ojos claros y piel blanca, incluso ante latinos de dicha apariencia como lo han hecho conmigo, olvidando que aunque es el prototipo de dichos países, también hay variedad de razas en los mismos, de manera especial en Francia y Norteamérica, dónde no sólo la población afro es sumamente discriminada, sobre todo en EE.UU, sino al parecer en todo el resto de América, al igual que sus nativos indígenas, a algunos de los cuales he conocido en mi patria, Colombia, y que han pasado desapercibidos, ¿quién creería que son gringos? A lo que voy es que también son estadounidenses. Ello se desconoce o peor aún, se ignora tal como la ofensa que se le hace a un ruso, por obvias razones: “la ideología política y su confrontación desde la guerra fría con los gringos”. Debo aclarar, que he manejado concepciones de Green-Go y gringo bastante populares y realistas, las cuales ameritan ser estudiadas y por lo cual, son el tema de esta columna ya que dentro de la formalidad histórica la versión o versiones originales son otras, tal como se observa en la siguiente fuente: 

Tomado de: culturacolectiva.com

Ojalá que algún día las relaciones entre Norteamérica y Panamérica mejoren; que toda América se una y comprenda que todos debemos ser un continente unido en el que reconozcamos a todo estadounidense sea de la raza, del origen y de la comunidad que sea como gringo si en definitiva, este es el concepto de dicha palabra, aportando así a la paz y al respeto a la integridad y diversidad, cuidándonos también a la hora de tratar con dicha denominación a alguien que se ofenda o que no se sienta orgulloso por ello, tal como debemos hacerlo a la hora de llamar “americano” a alguien que por dichos motivos, así como por la falta de suficiencia de amor y lucha por todo el continente americano no sea digno de ello, tal como lo he expuesto y que con base a lo que he comentado que nos hace dignos merecedores de tal título, ¡seamos meritorios de llamarnos americanos! -valga la redundancia. Pero ante todo, ojalá que nunca más sea necesario volver a nombrarle irónicamente a ningún estadounidense como Green-go, dada la mejora de las relaciones en mención y a los simples valores humanos que se propaguen de nación en nación a través de cada interacción evadiendo el fascismo y el racismo, puntos extremos de un nacionalismo mal llevado, porque así como los llamados yanquis imperialistas para mí son los mal llamados gringos, tengo la esperanza de que los que son dignos americanos lleguen a ser también los mal llamados Green-gos y que sólo los que no deben recibir el título oriundo de nuestro continente tan sublime tomen otro rumbo sin necesidad de una guerra o de actitudes violentas como las de la conquista europea, gracias en gran medida a su iniciativa, usando el tiempo verbal “presente simple”: Green-Goes (ojos verdes se va) Green-Go (Los ojos verdes se van) y no más el imperativo fallido de: Green go (ojos verdes, ¡vete!, o ¡váyanse!)